Recién terminadas las semifinales, solo nos queda la final que se presenta espectacular, muy igualada y con un nivel altísimo. Mientras llega, os ofrecemos la crónica del tercer día de Preliminares.
- ¡Buenos días, queridos amigos! Bienvenidos a su programa, "el carricoche de los secretillos", donde hoy trataremos un tema espeluznante y sobrenatural. Como siempre, vamos. Tenemos con nosotros
a un fotógrafo que dice haberse topado con unas escalofriantes criaturas en su lugar de trabajo. Buenos días, ¿qué nos puede contar?
- Pues poca cosa. Yo estaba tranquilamente haciendo mi trabajo, fotografiando platos combinados para el restaurante "Don Segismundo", cuando me giro y me encuentro frente a frente con un grupo de gremlins. Sí, los de aquella película. A pesar de los nervios, les pude hacer un par de fotos antes de arrojarles dos platos de croquetas para salir corriendo inmediatamente. A los diez minutos volví pero ya no vi nada más, se habrían evaporado. O igual se habían comido las croquetas, que eran de poliespán, y les habrían sentado mal. El caso es que yo también me fui de allí. Cerré el local, y decidí que no volvería por allí en un tiempo.
- Sorprendente, amigo. No sabemos de dónde aparecieron aquellos seres, cómo se fueron de allí, pero lo más importante, y que trataremos en otro programa, ya que hoy nos hemos quedado sin tiempo, ¿por que los platos combinados de las fotos no se parecen en nada a los platos reales? Volvemos tras la publicidad.
Tras siete anuncios de colonias, cinco de seguros, tres coches y el del "claro que sí, guapi", volvió la sintonía del programa.
- Y ahora vamos con nuestra tertulia semanal, hoy tenemos tres colaboradores con grandes conocimientos y que estarán con nosotros hasta el final de la retransmisión: Paco Antenas, Inocente Rodríguez y Donald Trump. Buenos días a los tres.
- Yo no sé por qué me hacen compartir mesa con este señor que viene de fuera. Habría que construir un muro en la atmósfera para que no entraran marcianos ilegales.
- ¡Lo que faltaba! Me traen a este sitio donde no hay ni una sola mujer y encima me insultan llamándome marciano... ¡somos pluteros, de Plutón 42! Qué lástima de líderes mundiales que tienen...
- A ver señores, relájense. Según la normativa vigente, ningún ser del universo puede ser discriminado por razón de origen o color de la piel. Aunque en este caso yo sugeriría una enmienda a esta ley para que se pudiera marginar por el peinado. Porque ese pelo, mezcla de Justin Bieber y de Paquirrín de niño, debe ser ilegal.
- Como Presidente de EEUU no estoy de acuerdo. Porque a mí caería cadena perpetua entonces...
- Ahí coincidimos. Cuánta envidia se me tiene en este planeta.
- ¿Envidia de usted? Hombre, por dios, si parece un pitufo. Y no me denuncie por insulto, que ha sido una mera descripción sin ánimo de ofender y amparado en la más estricta aplicación de los medios de captación de estímulos visuales.
- Por favor, les recuerdo que están aquí para tratar el tema de la semana: las apariciones de unas manchas de humedad con la cara del Pato Donald en un chalet de Las Vaguadas.
- Del Pato Donald... no podía ser otra cara la que apareciera. Propongo que vaya alguna mujer a limpiarlo, o mejor, que vaya el picapleitos a frotarlo con el bigote.
- ¡Caballero! Como conocedor de las normas básicas de civismo, le sugiero que abandone el plató antes de que pueda armarse algún lío.
- Yo de aquí no me muevo. Que se vaya el inmigrante venusiano.
- ¡Plutero! Y tampoco me pienso marchar.
- Pues yo me quedaré hasta que alguno de los dos se vaya, por si se comete algún delito tipificado en el Código Penal y necesitan de mis servicios.
- Ya puedes esperar sentado...
- Queridos telespectadores, como no vamos a llegar a ningún acuerdo, dejamos aquí nuestro programa por hoy. La semana que viene volveremos para tratar el tema del misterioso Concurso de Murgas en el que absolutamente nadie acertó la lista completa de finalistas- se despidió el presentador. En cuanto se apagó el piloto rojo de la cámara se giró hacia los tertulianos-. Veo que ustedes se van a quedar hasta el final, pero yo me voy. Por favor, cierren al salir.
Primera peña dedicada al Carnaval de Badajoz (desde 2013). Información, novedades, reseñas y toda clase de datos curiosos para seguir aportando a nuestra fiesta de interés turístico nacional.
Mostrando entradas con la etiqueta Esto está ganao. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Esto está ganao. Mostrar todas las entradas
jueves, 23 de febrero de 2017
viernes, 17 de febrero de 2017
Microcrónica de la 4ª Jornada de Preliminares del COMBA2017
Cuando leáis esto, quedarán menos de 24 horas para saber qué quince murgas pasarán a las semifinales, ¿tenéis ya vuestras apuestas? Guardad algún hueco, que aún queda un día. Por el momento, lo único seguro es que aquí tenéis la crónica literaturizada del cuarto día de Preliminares:
Sonó el timbre de la puerta. La mujer se levantó y, esquivando por el pasillo disfraces, material de atrezzo, gorros, estandartes y demás objetos que se encuentran habitualmente en la casa de una loca del Carnaval, llegó a la entrada
- Hombre, ya era hora de...- empezó su retahíla antes de comprobar que quien estaba tras la puerta no era quien esperaba-. Ah, que eres tú.
- Cada vez me recibes con menos alegría- dijo el cartero de su barrio-. Toma, una botella más de tu marido náufrago.
- La dejaré junto a las otras cincuenta. Ya sabes, tampoco le lleves el acuse de recibo, que se piense que se pierden en el mar, que de momento no quiero que regrese.
- Como quiera, pase un buen día.
Justo cuando había conseguido recorrer el camino de vuelta al salón sin tirar ni una sola columna de guías del Carnaval, volvió a sonar el timbre y otra vez a para atrás.
- Ya era hora, Inocente, que apenas me queda tiempo y van a desahuciarme en breve- le espetó a su abogado-. ¿Y con quién vienes?
- Buenos días, lamento el retraso, pero ahora le puedo dedicar todo el tiempo que usted necesite y más. Le presento a la tía de la vara, es la profesional que se va a encargar del problema que tienes con los vecinos.
- ¿Les va a endiñar en toda la boca con el palo ese?
- No, según el artículo 659 del Código Penal, eso no es legal. Se encargará del problema de los bichos para que no se propaguen a las casas colindantes. Así que, por favor, puedes proceder, y recuerda que lo principalmente el problema son los piojos y los gremlins.
- Alla voy, bichos, ¡preparasus, que sus ví a crují!- y se marchó, y a su barco lo llamó... (ay que esto último no iba aquí).
- Bueno, señora, mientras tanto, hablemos de su otro problema: el inminente desahucio. Seré breve, según la normativa vigente de préstamos destinados a la vivienda de... (inclúyanse mentalmente aquí veintisiete párrafos en lenguaje técnico de Derecho)... en conclusión, que no hay nada que hacer y no se va a quedar aquí mucho tiempo más.
- ¿Y ya está? Así que nada que hacer, eh. Pues ahora eres tú el que vas a salir escopetado de aquí, ¡tía de la vara, ven aquí!
Pero no fue ella la que apareció, sino un bicho grande y de belleza algo distraída.
- Lo lamento, la chica de la vara no está disponible. A los piojos sí consiguió que no se quedaran más, pero contra mí perdió la batalla, así que, si no tienen inconveniente, me quedaré.
- Me da igual tú o ella, pero ataca a este insensible... ¿dónde está? Pues si se ha metido en el baño, el muy truhán, ¡sal de ahí!
- ¡No! La desahuciarán a usted, señora desagradable, no me extraña que se fugase su marido. Después, con esfuerzo, fumigarán al gremlin, pero yo resistiré a todos, ¡resistiré, para seguir viviendo, jajaja!
Sonó el timbre de la puerta. La mujer se levantó y, esquivando por el pasillo disfraces, material de atrezzo, gorros, estandartes y demás objetos que se encuentran habitualmente en la casa de una loca del Carnaval, llegó a la entrada
- Hombre, ya era hora de...- empezó su retahíla antes de comprobar que quien estaba tras la puerta no era quien esperaba-. Ah, que eres tú.
- Cada vez me recibes con menos alegría- dijo el cartero de su barrio-. Toma, una botella más de tu marido náufrago.
- La dejaré junto a las otras cincuenta. Ya sabes, tampoco le lleves el acuse de recibo, que se piense que se pierden en el mar, que de momento no quiero que regrese.
- Como quiera, pase un buen día.
Justo cuando había conseguido recorrer el camino de vuelta al salón sin tirar ni una sola columna de guías del Carnaval, volvió a sonar el timbre y otra vez a para atrás.
- Ya era hora, Inocente, que apenas me queda tiempo y van a desahuciarme en breve- le espetó a su abogado-. ¿Y con quién vienes?
- Buenos días, lamento el retraso, pero ahora le puedo dedicar todo el tiempo que usted necesite y más. Le presento a la tía de la vara, es la profesional que se va a encargar del problema que tienes con los vecinos.
- ¿Les va a endiñar en toda la boca con el palo ese?
- No, según el artículo 659 del Código Penal, eso no es legal. Se encargará del problema de los bichos para que no se propaguen a las casas colindantes. Así que, por favor, puedes proceder, y recuerda que lo principalmente el problema son los piojos y los gremlins.
- Alla voy, bichos, ¡preparasus, que sus ví a crují!- y se marchó, y a su barco lo llamó... (ay que esto último no iba aquí).
- Bueno, señora, mientras tanto, hablemos de su otro problema: el inminente desahucio. Seré breve, según la normativa vigente de préstamos destinados a la vivienda de... (inclúyanse mentalmente aquí veintisiete párrafos en lenguaje técnico de Derecho)... en conclusión, que no hay nada que hacer y no se va a quedar aquí mucho tiempo más.
- ¿Y ya está? Así que nada que hacer, eh. Pues ahora eres tú el que vas a salir escopetado de aquí, ¡tía de la vara, ven aquí!
Pero no fue ella la que apareció, sino un bicho grande y de belleza algo distraída.
- Lo lamento, la chica de la vara no está disponible. A los piojos sí consiguió que no se quedaran más, pero contra mí perdió la batalla, así que, si no tienen inconveniente, me quedaré.
- Me da igual tú o ella, pero ataca a este insensible... ¿dónde está? Pues si se ha metido en el baño, el muy truhán, ¡sal de ahí!
- ¡No! La desahuciarán a usted, señora desagradable, no me extraña que se fugase su marido. Después, con esfuerzo, fumigarán al gremlin, pero yo resistiré a todos, ¡resistiré, para seguir viviendo, jajaja!
Etiquetas:
crónica,
crónica literaria,
Esto está ganao,
la mascarada,
Las Polichinelas,
Los Espantaperros,
los taifas,
Microrrelato,
Murguer Queen,
originalidad
Suscribirse a:
Entradas (Atom)