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sábado, 11 de febrero de 2023

Crónica literaria de la 5ª noche de Preliminares del COMBA 2023

- Media hora llevo esperando, tío, ¿qué ha pasado? 

- De todo, Pedro, de todo. Cien euros me han costado las zapas nuevas y me rozan. Se me ha quedado sin batería el patinete y he tenido que cargar con él. He visto que han abierto una tienda nueva a dos manzanas y me he entrado a comprar una lámpara de lava, pero no he podido pagarla porque tenía el Ifon sin batería, por cierto, me tendrás que invitar. Y, para rematarlo, he tenido que echarle la bronca a una señora que me llevaba un abrigo de hace dos temporadas. No una, no, ¡dos!

- Tú siempre tan novelero para todo.

- ¿Y a ti que te ha pasado? Que me llevas unas pintas...

- De todo. Se me ha acabado la bombona justo cuando me estaba duchando y he salido corriendo y me he resbalado. Luego al desayunar el camarero se ha equivocado de mesa y me ha traído el café de uno que lo había pedido ardiendo, por eso hablo como tú cuando te pones las fundas de los dientes. Y por último al cruzar esta calle tranquilamente casi me atropella una moto, estando en verde. Luego resulta que era daltónico.

- Sí que eres torpe, Pedro.. Bueno, ¿entramos a ver el partido?

- Vamos.

Se sentaron, pidieron unas cañas, en el partido empezaron a sonar los himnos. Al poco empezó el gran derbi y nuestros protagonistas iban a pedirse unas tapas de jamón y queso, pero en ese instante empezó a caer el diluvio universal. Los jugadores intentaron jugar con gafas y aletas, pero era imposible y se tuvo que suspender el partido.

- Oye, ¿nos terminamos la caña y vamos a comer al mexicano nuevo que han abierto?

- Mola mazo, tío. Pero no es nuevo, ha estado un tiempo cerrado, pero han abierto hace poco. Tiene muy buena pinta, todo originario de allí, un grupo muy bueno tocando en directo. Yo creo que tendrá mucho éxito y podremos repetir algún día más. ¡Cuidado, que pisas una...! Déjalo, límpiate en esa acera y vamos para allá. Vaya tardecita me vas a dar...

viernes, 10 de febrero de 2023

Crónica literaria de la 4ª noche de Preliminares del COMBA 2023

- Por el poder que me otorga ese invento tan fantástico que es la democracia...

- Señoría, alteza o como se diga, no se pase usted, que salió por mayoría absoluta de este humilde pueblo perdido de Extremadura con veintiséis votos. ¡Y lo que tardamos en contarlos y en comunicarlos! El Ambrosio con el 600 tardó tres horas en llegar a la capital. Menos mal que en el futuro, con el tren, eso ya no será problema.

- Calla ya, anda. Lo que decía, que vamos a presentar las fiestas del pueblo. El plato fuerte será un grupo de rock superfamoso, su cantante se presentó a La Voz y mandaron una canción para Eurovisión el año pasado. Se equivocaron al escribir el email, pero la mandaron. Actuarán en la explanada de detrás del polideportivo y... sí, dime, concejal de urbanismo- aclaramos en este punto que solo hay un concejal para todo, pero se va cambiando la plaquita con el cargo según lo que le toque hacer-.

- A ver, cómo se lo cuento... que la explanada está ocupada por una comuna hippie, que promueven no sé qué de amor y libertad y no hay quien los mueva de ahí. Llevan un porrón de tiempo y va a ser imposible que se vayan antes de que acaben las fiestas. Tendrá que pensar en otro sitio.

- Pues no sé, ¿qué tal en la casa de la Cultura? Ahí hay buena acústica, ¿concejal de Cultura?

(Cambio de plaquita)

- Sí, verá, también tenemos un problema. Ahí vamos a meter a un grupo de zíngaros, también muy famosos, recién llegados de Madrid. Estuvieron trabajando en un programa de esos de madrugada que atiende dudas telefónicas. No sabemos el éxito que tendrán, si se quedarán un día, dos... Así que, ante la duda, busquemos otro sitio.

- Qué difícil es esto, concejal, qué poquito nos queda en el cargo a este paso... Pues solo se me ocurre un sitio más para celebrar el concierto: ¡el jardín de mi casa!

- De eso quería hablarle... me han llegado informaciones a la concejalía de (cambio de plaquita) seguridad ciudadana, y me dicen que un grupo de okupas le han tomado la casa y...

- ¿Qué? ¡¡¿¿Mi casa??!! Movilice ahora mismo a todas las unidades, pida refuerzos, helicópteros, un negociador y de paso pide sushi para comer. Hay que echarlos ahora mismo. Por muy buenas intenciones que tengan, se tienen que ir.

- Ahora mismo, excelencia, santidad, o como se diga. Vaya preparando todo, que el concierto de rock será en su casa, y durará bastante.

- Este será nuestro legado. Unas fiestas para todo el pueblo: un concierto, una tómbola y una noria, ¡chúpate esa, Badajoz!

jueves, 9 de febrero de 2023

Crónica literaria de la 3ª noche de Preliminares del COMBA 2023

 La Antilla. 10 de la mañana. A escasos metros de la orilla ondeaba una bandera magenta, rodeada de, aproximadamente, un huevo de toallas blanquinegras. El 18% de la población de Badajoz estaba ahora mismo en aquel sitio. ¿Están solos? ¡No! Un grupo de irreductibles padres, con sus correspondientes bebés (obvio, sin bebés es difícil que sean padres...) están intentando que sus hijos se acostumbren a la arena. Este curioso encuentro da lugar a alguna curiosa conversación:

- Pues nosotros llevamos años viniendo aquí, y lo seguiremos haciendo. ¿Vuestros bebés llevan muchos años por estas playas? No los habíamos visto nunca.

- Claro, nacieron hace dos meses. Sí, sí, todos el mismo día, curioso, ¿verdad? No veas la guerra que dan. De hecho... vaya, nos tenemos que ir a cambiarlos.

- ¿Se han hecho caca?

- No, no, que como son todos igual de rubios, nos hemos confundido y hemos cogido cada uno el que no es. Tenemos que pasarles el lector de chips para reconocerlos. ¡Nos vemos el año que viene!

Allí se quedaron los pacenses playeros, tomando el sol y adquiriendo un tono de piel similar al de la bandera que hemos mencionado antes. Al rato, un grupo se les acerca, parecían algo perdidos pero con ojos enamorados.

- ¡Buenos días! ¿Nos pueden decir dónde estamos?

- En San Francis... digo, en La Antilla, perdón, la costumbre.

- ¿Y ustedes de dónde sois?

- La concordancia gramatical la llevamos regular, ¿no? De Badajoz, la ciudad más bonita del mundo.

- Oh, una ciudad. Eso es lo que nos gusta a nosotros. Hemos salido de nuestro pueblo, paseando por la playa, admirando todas las maravillas: la arena, el cielo, las papeleras, las farolas... y aquí hemos llegado. Háblennos un poco de lo bonito que tiene Badajoz.

Siete horas después... 

- Qué maravilla, es casi como si hubiéramos estado allí. Iremos el año que viene, pero ahora nos tenemos que volver al pueblo, que parece que va a empezar a llover y hemos dejado echadas las cortinillas.

Una vez se quedaron solos, los pacenses se miraron y empezaron a pensar en irse.

- Chavales, ¿nos vamos a tomar unas copas? He visto un bar en el centro que tiene buena pinta.

Dicho y hecho, al rato estaban en la puerta tratando de convencer a los porteros para que los dejara pasar.

- Es nuestro primer día y se nos ha colado un grupo de borrachos que tienen pinta de acabar con las existencias. ¿Se lo pueden creer? Mi primer día aquí y ya me la lían. Yo, que venía aquí con mis mejores intenciones y me encuentro con esto. Igual hasta nos echan, pero volveremos a intentarlo en otro momento. 

- Venga, chavales, que no se diga, ¿queréis que entremos nosotros a hablar con ellos? Que somos de Badajoz, gente humilde, honrada y abierta. Veréis como nos hacemos amigos enseguida.

- Pues si nos hacen el favor... de paso, aquí tienen las llave, cierren ustedes, que nosotros ya nos vamos.

¿Hace falta decir lo que pasó? Efectivamente, tanto los borrachuzos como los pacenses playeros se quedaron hasta las tantas en el bar. Y no solo eso, encima quedaron otro día para otra ronda.

miércoles, 8 de febrero de 2023

Crónica literaria de la 2ª noche de Preliminares del COMBA 2023

- ¿Es grave, Doctor?- preguntó ansioso el bedel del Ayuntamiento de una ciudad cualquiera, pongamos... Badajoz.

- Mi dictamen es que está muerto- afirmó el forense con seguridad.

- ¿Está usted seguro? ¿En qué se basa?

- Básicamente en lo que dice el calendario: hay elecciones dentro de un mes y el actual alcalde tiene que disolver la corporación. Así que sí, le confirmo que el mandato de este señor está muerto.

- Ay, qué tristeza más grande. Muchas gracias por venir, aunque yo le invito a quedarse al menos al siguiente pleno, nunca se sabe lo que puede pasar, y algún concejal ya va teniendo una edad...

 

Mientras tanto, en otra dependencia del Ayuntamiento de, digamos... Badajoz, varios concejales de diferentes colores (menos amarillo, amarillo, por lo que sea, no había allí), debaten en sus últimas horas de mandato sobre las últimas asignaciones presupuestarias que quedan pendientes. ¿Mejoras en los hospitales? ¿Arreglar socavones? ¿Cambiar las bombillas fundidas? ¡Qué va! Lean, lean:

- Me encanta este traje de algodón, es lo más natural que hay- afirmó una señora vestida de morado.

- A mí me toma medidas para un traje de militar- le dijo un hombre de verde al sastre que había contratado.

- ¿Va a ir usted al ejército por fin?- Preguntó un señor con chaqueta roja y zapatillas.

- No, a un paintball...

- Venga, elegid bien los trajes, sin prisa, que este señor sastre se va a quedar por aquí algún día más- dijo el caballero de elegante y caro traje azul mientras se probaba coderas para coser a la chaqueta-. ¿Y vosotros? ¿Al final os vais a pillar esas chaquetas naranjas con hombreras?-

- Claro que sí- contestaron al unísono tres personas que parecían de la selección holandesa-. Vamos con nuestros ideales hasta el final. Hemos hablado hoy con una hechicera que nos ha dicho que nuestro partido va a tener un gran resultado en las próximas elecciones- todo esto sigue siendo al unísono, eh-. Incluso estamos pensando en pedir más prendas para los nuevos que entren.

- Ajá, ¿eso os ha dicho una hechicera?- pregunta con media sonrisa la mujer de morado-. ¿Y no se reía cuando os lo dijo? Porque tengo unos amigos que se dedican a la adivinación y hasta ellos confiesan que hay truco.

- ¡Por supuesto que no! Es más, nos pidió que pagáramos en efectivo y justo después echó a correr- insisto, los de naranja siguen hablando al mismo tiempo a una voz-. No creo que la volvamos a ver, pero nos lo creemos a pies juntillas.

- ¡A ver! Acercaos un poco. Me acaban de mandar el boceto del cuadro que vamos a colgar en el salón de plenos. ¿Qué os parece?

Un silencio incómodo se adueñó de la sala. Los concejales no sabían dónde mirar, alguno se reía. Hasta que el de verde habló:

- ¿Eso es una interpretación de la santísima Última Cena de nuestro santísimo señor Jesucristo, que Dios lo tenga en su gloria, y su honorables discípulos.

- ¡Sí! Es una interpretación personal, particular e intransferible, moderna y desenfadada, como una segunda venida del Mesías. ¿Os gusta?

- Hasta yo, que hace que no piso una Iglesia desde el día que hacía 51º y entramos a bebernos el agua de la pila, sé que solo había 13 personas- dijo la mujer de morado.

- ¡No! Eso es un error muy habitual. Trece son los que salen en la imagen, que están todos en un lateral de la mesa, pero ¿y los del otro lateral? Pues habrá otros trece, ¿no? Nos juntamos un poco más y salimos los 27 miembros de la corporación.

Nadie pudo rebatir ese argumento de peso, ese motivo tan bien razonado, ese giro brusco a la Historia que marcaría un antes y un después en el Catolicismo... Vamos, que el alcalde se salió con la suya, dio el visto bueno al cuadro y allí se quedará, presidiendo los plenos, al menos hasta que cambien de alcalde, y para eso aún quedan días.

martes, 7 de febrero de 2023

Crónica literaria de la 1ª noche de Preliminares del COMBA 2023

- Y con los tres pitidos finales, el árbitro señala el camino de los vestuarios para los contendientes disfruten del descanso, con un marcador muy claro de 4-0 a favor del equipo chino. ¿Qué opinas de esta primera parte?"

- El marcador lo dice todo, China es un equipo muy veterano, lo ha demostrado y con esta victoria prácticamente asegura su pase a la siguiente ronda. Su rival, el equipo cubano, es un grupo de jugadores muy jóvenes, que apuntan buenas maneras. De hecho, han ganado varios títulos en categorías inferiores, pero aún les faltan detalles para ganarse estar en la siguiente ronda. Aunque estoy seguro de que lo van a seguir intentando en la segunda parte. Y quería añadir que...

- ¡Un momento, compañero! Porque vemos mucho revuelo en las gradas. Conectamos con nuestra unidad inalámbrica para que nos cuente qué está pasando, adelante Ángel Atina.

- Efectivamente, la gente se está volviendo loca, muy excitada. Al principio pensábamos que era por la divertida banda de música que está amenizando con su música el entretiempo. Canciones de ayer y de hoy, haciendo las delicias del respetable, que no para de cantar eso de "otra, otra". Pero cuando los aficionados han empezado a convulsionar y a hacer movimientos espasmódicos, han intervenido las fuerzas de seguridad y han detenido a un grupo de vendedores ilegales de café, ajenos a la organización del campeonato. Lo han repartido por todo el público y es lo que ha provocado que sufran esos ataques.

- ¿Nos confirmas que ese grupo ha sido expulsado del recinto?

- Efectivamente, entre los abucheos de la gente que decía que este café era mucho mejor que el de la edición anterior, han salido del recinto, dejando estadio lleno de gente con alucinaciones.

- ¿Tú has bebido ese café, compañero? ¿No será uno que iba en un vaso marrón?

- Correcto, Enrique Cimiento, lo hemos probado, pero a mí no me ha afectado, pues no veo nada raro sobre el terreno de juego. Solo los suplentes calentando y un grupo de fantasmas que han llegado a última hora y parece que quieren adueñarse del campo.

- Gracias, Ángel Atina, a la cabina también han llegado esos vasos de café, Pedro Gata y yo lo hemos probado y tampoco hemos tenido efectos secundarios. Mientras tanto, ¿qué hacen las fantasmas?

- Moverse como locas y reírse mucho. Ahora se han puesto a cantar, consiguiendo que el público se relaje y se pare a escucharlas. Hasta los jugadores se han quedado en la bocana de vestuarios a escucharlas, el partido tardará en en reanudarse. Parece que estas fantasmas tienen pensado quedarse mucho tiempo y no solo hoy, quizás varias fases más.

- ¡Gracias, compañero! Despedimos momentáneamente la conexión hasta que se reanude el China-Cuba. Saludos cordiales.

jueves, 24 de febrero de 2022

Crónica literaria de la 3ª noche de Semifinales del COMBA 2022

- Señores, señoras, bienvenidos a una nueva edición de nuestro programa. Hoy estamos en La Palma, en una zona completamente solitaria, donde entraremos en primicia en el volcán que provocó toda esta tragedia. Después de que se haya apagado, claro. No vamos a entrar estando encendido, sería cosa de locos...

- ¿Me llamabais?

- ¡¿De dónde sale usted?! Parece un noble caudillo árabe venido a menos.

- Sí, ¿verdad? Pues lo ha clavado, yo estaba dormido a la orilla del Guadiana, me giré, me caí al agua y, cuando desperté, la corriente me había arrastrado hasta aquí. ¿Le importa que me quede por aquí?

- A nosotros no, nos gusta su historia, pero vamos a estar muy apretados, le aviso. Señores espectadores, disculpen la interrupción. Sigamos con el programa, vamos a entrevistar a unos agricultores locales que se han visto afectados por esta erupción, cuéntennos con detalles cómo lo han vivido.

- Con detalles no, que nos dijiste que nos entrevistabas hace una hora y tenemos prisa por irnos. Básicamente nosotros teníamos plantaciones de plátanos y tras la ceniza y la lava, ahora tenemos una plantación de ColaJets. ¿Nos podemos ir ya?

- Oigan, oigan... vaya, seguro que tenían cosas interesantes que contarnos. Bueno, sigamos en esta zona tan solitaria donde hay... ¿un autobús de solteronas? Vamos a preguntarles, ¡oigan! ¿Qué hacen ustedes aquí? 

- ¿Esto no es el bingo? Hace mucho que no venimos por aquí y creo que nos hemos perdido. Pero la zona es bonita, volveremos pronto, si no encontramos marido antes, claro.

- Ahora sí, queridos espectadores, seguimos en esta zona solitaria, un paisaje casi lunar, nos acercamos al cráter, donde el silencio hace hasta daño. Donde la soledad suena a... ¿coro gospel? Sí, atención, vemos un coro gospel saliendo del mismo cráter, vamos a acercarnos, ¡Señoras, señoras! ¿Qué hacen ahí dentro? ¿Han venido desde Estados Unidos expresamente a ver este espectáculo?

- ¿De Estados Unidos? ¡Qué va! Si venimos de Badajoz, ¿no se han enterado que hay un solarium montado en el fondo del volcán? Llevamos muchos años viniendo, y volveremos en un par de días. ¡Mire! ¡Mire qué colorcito estamos cogiendo!

- Ahí se marcha el coro, ¡qué ritmo llevan! ¿Así que un solarium? Habrá que entrar a comprobarlo. ¡Síganme! Bueno, ustedes no, el cámara...

El intrépido presentador se adentra en las profundidades de la Tierra y allí se encuentra con un panorama surrealista. Unos señores, con cuernos, con rabo, con tridente... gestionando un centro de bronceado.

 - A ver, señores, no se amontonen, guarden la cola. Usted, el del micrófono, ¿qué hora tiene?

- No, no, no tenemos cita, venimos a grabar las instalaciones. ¿Han tenido ustedes algo que ver con la erupción del volcán?

- Desde aquí desmentimos a todos los que dicen que Luciano Fernández ha tenido algo que ver. Nosotros somos una empresa seria, con muchos años de experiencia y con expectativas de seguir muchos más. Si buscan al culpable, miren en la tienda esa de enfrente. Se les ocurrió poner el pallet de cocacolas al lado del de Mentos y pasó lo que pasó...

- Espeluznante documento. Ya sabemos la verdad. Por cierto, ya que estoy aquí, ¿me da hora?

- Claro, ¿qué tal le va el viernes? ¿A las 22.30? Aquí estaremos a esa hora sin falta.

- Hummm, a esa hora echan un concurso que me gusta, pero seguro que podré compatibilizarlo y disfrutar de todo. Nos vemos entonces. ¡Despedimos la conexión!

miércoles, 23 de febrero de 2022

Crónica literaria de la 2ª noche de Semifinales del COMBA 2022

Corte del Rey de Sumeria, año tropecientos ocho antes de Cristo. Toda la población se arremolinaba frente al castillo donde iba a tener lugar el gran acontecimiento: un concurso para elegir marido para las dos princesas. Vamos, como el Granjero busca esposa, pero de la Antigüedad.

Los príncipes pretendientes fueron llegando a lo largo de la mañana y fueron conducidos a sus respectivos camerinos. El último en llegar fue el presentador:

- Buenos días, mi camello está en la puerta, ¿pueden ocuparse de él?

- Claro, señor... ¿Hurtado?

- No, ese es mi primo mayor, que no ha podido venir. Yo soy el señor Sobera.

- No se preocupe, enseguida le llevamos el camello a su establo para que descanse y...

- Creo que no me ha entendido. Es mi camello, pero el que me suministra el material para las células grises. A ver si se piensa que las preguntas surgen así como así. Denle un camerino a él también, que, salvo que se pase catando el material, me va a acompañar hasta el viernes. 

Mientras tanto, en la puerta, el camello había hecho un nuevo amigo:

- ¿Pero de verdad no ves todo lo que quiero reflejar con mi arte conceptual? Sufrimiento, rabia, impotencia, frustración, ardores...

- Pues toma sal de frutas, pero yo ahí veo un muñeco hecho con palotes.

- Mi arte aún no se entiende. Está pensado para gente del futuro. Espera que pasen unos milenios y entonces... seguramente siga sin entenderse.

- Pobre, venga, que me has caído bien, toma, unas pirulas. ¿Te vas a quedar mucho?

- Tengo reserva hasta el viernes, si no pillo covid o se llena el hotel, aquí estaré toda la semana.

- Genial. ¡Corre, que empieza el Concurso!

¡Y qué concurso! Las preguntas más difíciles que las de Saber y Ganar. Las pruebas más duras que las del Grand Prix. El castigo más macabro que el de Ahora Caigo, concretamente caían al foso de los cocodrilos. Pero es que el premio era más suculento que el Euromillón: casarse con las hijas del Rey Sumerio.

- Para la prueba final, vamos a pedir al Rey que suba al atril... ¿Majestad? ¿Dónde está el Rey Sumerio? Vaya, me dicen por el pinganillo- en realidad se lo gritaron a voces desde la otra punta del salón- que se ha marchado a tomarse un vasito de leche y a dormir, que ya verá mañana el resultado.

La prueba final entre los últimos concursantes fue aún más dura. Tanto que ningún pretendiente consiguió completarla. El presentador tuvo que despedir el programa sin ganadores por el momento.

- Señores, Se nos acabó el tiempo por hoy, pero volveremos el próximo viernes a sus pantallas. Acumulamos el premio para ese día y veremos si al final no nos lo acabamos llevando nosotros y quedándonos con la chica. Hasta entonces, aguantamos, seguimos, resistimos, ay no, que eso es de otro programa...

 

martes, 22 de febrero de 2022

Crónica literaria de la 1ª noche de Semifinales del COMBA 2022

 - Servicio telefónico de Atención al Ciudadano, ¿en qué puedo ayudarle?

- ¿Cómo que al ciudadano, señorita? ¡Que yo soy de VOX! Bueno, a lo que iba, verá, que llamaba para quejarme de que estábamos nosotros tranquilamente manifestándonos Nuestra Señora la Dolorosa de Ayuso y han aparecido una serie de moros a tratar de conquistarnos. ¿Usted se cree que esto en normal?

- ¿Ha probado a apagar y encender?

- ¿Cómo?

- Ay, disculpe, la centralita, que se ha vuelto a liar. ¿Qué me estaba diciendo?

- Pues eso, lo de los moros. Menos mal que les hemos retado a un duelo de cante, han perdido y se han ido. Esos nos vuelven por aquí en un año, por lo menos.

- Todo arreglado entonces, ¿no?

- Huy, qué va. Es que después nos hemos encontrado con un grupo de indios, muy críos, todos muy descarados, que andaban perdidos, que no querían crecer, decían. ¡Pero si parece que llevasen aquí toda la vida! Además estaban muy rojos, más nosotros, y eso que nos hemos pasado el día cara al sol. 

- Señor, ¿me va a decir su problema? Es que mi jornada laboral está a punto de terminar y me tengo que marchar.

- Vaya servicio... Pues nada, verá, que a los chavales hasta les hemos cogido cariño, creo que aún podemos cristianizarlos y llevarlos por el buen camino, tienen buenas tablas, llegarán lejos, aunque será largo el camino.

- Si no necesita más ayuda, procedo a colgarle el teléfono. Se queda usted aquí solo. Pase un buen día.

- Y va y me cuelga la tía... en fin, voy a ir recogiendo las cacerolas, quién sabe si las volveremos a necesitar el viernes...

jueves, 20 de febrero de 2020

Crónica literaria de la 2ª noche de Semifinales del #COMBA2020

¡Buenas noches! Terminan las semifinales, nos han dejado otras grandes seis actuaciones y ya estamos nerviosos por saber qué seis murgas pasarán a la final del viernes. Mientras lo esperamos, os dejamos nuestra crónica de es ta segunda noche de semifinales.

- ¡Sueños, sueños! ¡Vendo sueños! Venga, que son los últimos y me los quitan de las manos. Eso, y que tengo que cerrar para marcharme...

Una bonita escena mañanera de mercadillo, donde un creador de sueños miraba el reloj y pensaba "cinco minutos más, a ver si lo vendo todo".

- Buenos días, yo venía buscando algo para ligar, una colonia, un jersey, un péndulo hipnotizador, ¿no tendrá usted...?
- Un momento, ¿me deja pasar? Terminaré pronto que me queda poco.
- ¿Poco de qué?
- De vida.
- Ah, entonces sí, atienda al caballero.
- No vendrá usted buscando un elixir de la eterna juventud, ¿verdad?- preguntó el creador de sueños.
- Bueno... eterna, eterna, no, con que sea para veinte años me vale.
- Ni veinte ni veinta, lo último que tenía se lo llevó Matías Prats, así que puedo afirmar que "te quedan dos telediarios"-. Este comentario provocó que el enfermo se marchase lentamente.
- Qué cruel es usted, ¿sabe lo que le digo? Que paso de sus potingues para ligar, me lo voy a llevar a tomar una copa, que pa lo que le queda...
"Menos mal, porque no tenía nada para darle".

- A ver, vaya cerrando, por favor, que tiene que marcharse.
- Hombre, Don Joaquín, ¿también dirige usted todo esto?
- Yo soy el Presidente Alcalde, y hoy guarda jurado. Aunque estoy ya terminando la ronda, es el último en recoger.
- ¿Y aquel puesto de allí? Donde está la flamenca y aquel hombre medio desnudo. Donde ella le canta fandangos y él le cuenta chistes: Sí, allí, que ella le enseña ropa y él no sabe qué ponerse. ¿Los ve? Que ella dice que quiere independizarse pero en Badajoz, y que él quiere huir y mimetizarse con cualquier cosa para que no lo pille el marido de su amante. Sí, hombre, que ella canta como los ángeles y él una labia impresionante... aunque visto desde aquí, es lo único que tiene impresionante... Bueno, en resumen, ¿ellos no se tienen que ir?
- No, caballero, ellos tienen un permiso especial para estar hasta el viernes.

Y el soñador recogió, recordando años no muy lejanos, cuando él también se quedaba hasta los viernes.

miércoles, 19 de febrero de 2020

Crónica literaria de la 1ª noche de Semifinales del #COMBA2020

Saludos, hoy es de esas noches que hacen afición al Concurso de Murgas, con varias murgas con aroma a finalistas y otras que se podrían quedar muy cerca. Vamos con nuestra particular crónica de la primera noche de Semifinales del COMBA 2020.


- Cristo, ¿cómo has llegado tan pronto? Ah, ya sé, has venido volando.
- Que no, Piti, primo, que eres tú el que llegas tarde, mira, más de veinte minutos.
- Perdona socio, me tendré que robar un reloj por ahí, que se ve que ya no fabrican recambios para el Flick Flack que guardaba en mi casa. ¿Dónde vamos hoy?
- ¿Cómo que dónde vamos? A rezarle a la virgencita para que me dé poderes de una vez.
- Qué me dices... si yo en la cárcel iba todos los días para pedirle que me soltaran. Y no me escuchó hasta el último día, ya es casualidad. ¿Te he llegado a contar cómo eran los policías de la cárcel?
- Cuenta, pero rápido.
- Es muy largo, parecían los Village People, un día vestían de indios, otro de vaqueros, no recuerdo si algún día incluso de albañiles... Eso sí, de la mejor calidad humana y lo hacían siempre muy bien, les deseo que aguanten mucho en sus puestos.
- Pues sí, primo, sí, qué cosas. Queda un rato para que empiece, ¿vamos a la sala de al lado? Han puesto unos cuadros tope raros que parece que el tío se flipó mazo al pintarlos, creo que están a punto de quitarlos, pero aún podemos verlos.

- Pero si está petado de gente- dijo Cristo al ver un guía enseñando la muestra de cuadros a más treinta turistas- oye, compadre, ¿os queda para mucho?
- No, unas pinceladas más sobre este artista surrealista y ya se marcha este guía. Cada año lo hago mejor, pero no consigo que me renueven y...
- Que vale, que pin, que pam, suerte el año que viene. ¡Piti!, ¿nos vamos a misa? Hoy hablan de Moisés, o de Noé, o de Ava y Edán.
- ¿Otra vez? La semana pasada también salieron esos y seguro que toda esta semana hasta el final contando la historia. Y encima ahora se paga el cepillo con tarjeta y no se pueden robar las monedas. Mira, ¿sabes? Me voy a quedar aquí fuera fumando hasta que acabes. Incluso si ves que estoy distraído cuando salgas, déjame, ya me quedo yo aquí.
- Tú mismo, el Cristo se va.
- Que la paz sea contigo.

sábado, 15 de febrero de 2020

Crónica literaria de la 4ª noche de Preliminares del #COMBA2020


Buenas noches, acaba de terminar la última noche de Preliminares, hemos disfrutado ya de las veinticuatro murgas y, mientras el jurado termina de contar los puntos y nos dice las doce agrupaciones semifinalistas, os dejamos la crónica de hoy, recién salida del horno y algo más corta de lo habitual:


- Venga, vayan apurando las copas, por favor, que la celebración de la boda ya ha terminado- dijo el vigilante de seguridad, Joaquín Parra.
- Oiga, ¿usted no es el que ha casado a los novios también?
- Claro, soy el nuevo alcalde y tengo potestad para casar. Y sí, antes de que preguntéis, también os he servido las copas y os llevaré en el autobús a vuestras casas. Así que venga, arreando para fuera, que en media hora nos vamos y ya no volveremos por aquí.

El grupo de amigos divorciados del novio criticaban la boda y lo corta que había sido.
- Dijo que era de mañana y ha durado de doce a dos. Mirad, habían contratado una flamenca para que les cantara y la pobre se quedará sin actuar. Buena mujer, ¿qué va a hacer usted?
- ¿Yo? Irme a un cumpleaños con fiesta de disfraces de distintos años que había rechazado, pero que ahora sí que me voy a pasarme un ratito, actúo y cobro, que la fiesta está bien, cumplen muchos años, pero igual por eso no se alargará mucho.
- Si después quiere llamarnos, podríamos...
- Después tengo que cumplir la última voluntad de un enfermo terminal, que quiere verme actuar y que le cante algo antes de morir. Aunque creo yo que ese enfermo tiene mucho cuento y la semana que viene lo veremos por aquí.
- Ah, perfecto, pues la semana que viene nos vemos todos, que estaremos mucho más tiempo por aquí buscando buscando pareja.
- Ya veremos, ya veremos, que igual aguanto yo más que vosotros...- con esta enigmática frase, la flamenca se levantó y se dirigió a su roulotte.
- Espera, dinos tu nombre por lo menos.
- Carmen. Pero me puedes llamar la Faraona.

jueves, 8 de febrero de 2018

Microcrónica literaria de la 3ª noche de Semifinales del #COMBA2018

Todo San Francisco estaba tomado por una legión de jóvenes inventores que estaban celebrando su convención. Cada uno exponía lo que mejor se le daba y el público se podía acercar a comentar con ellos y a preguntarles. En una de las carpas, un chamán entabla conversación con uno de los chicos:
- ¿Y dices que este ungüento es bueno para el dolor de cabeza?
- Le soy sincero, esto que le ofrezco no es lo mejor del mundo, pero si usted se lo aplica durante veinte minutos, le va a hacer sentir mejor e incluso sonreír.
- Me lo voy a llevar, aunque esté en fase experimental, seguro que se lo puedo aplicar a alguien.
- Buena elección. ¿Volverá usted el próximo día a la clausura?
- Claro, casi nunca he faltado el último día. Este año no va a ser menos, espero verte por allí, para que sigas aprendiendo.

En otra carpa, un grupo de activistas se interesaban por los compuestos de algunos inventos:
- ¿Seguro que este líquido no contiene CFC? Ya sabes que están prohibidos
- Totalmente seguro. Todo lo que verá aquí es natural, elaborado y probado por nosotros mismos y puesto en exposición con todo nuestro cariño.
- Bien, chicos, bien. Es agradable ver que unos jóvenes se preocupen por el respeto a lo que les rodea. Que esto lleva aquí muchísimo más tiempo que vosotros, no vengamos a cargárnoslo en un momento. Os dejamos, que tenemos que preparar una manifestación para el próximo día, aunque al final no sabemos si estamos convocados. Por si las moscas...

Y más allá, otra conversación entre joven inventor y público:
- No, no me fío. Demasiado barato y demasiado bueno dices que es este aparato para quitar pelusas, como para que sea verdad.
- Se lo aseguro, por un par de monedas, le dejamos este aparato, que le va a ser de gran utilidad. Aproveche ahora, quizás dentro de unos años nuestros inventos valgan millones. Venga, llévese uno, no sea tan desconfiado.
- No sé, no sé, no me fío de que sirva...
- Mire, déjeme la chaqueta esa cochambrosa que lleva. Acerco el aparatito, doy al botón y ¡ya está! En menos de un minuto, ni una pelusa.
- Me lo voy a llevar porque me has caído bien, pero hasta que no vea el suelo de debajo de mi cama sin una pelusa, voy a seguir desconfiando, que lo sepas...

En un descanso, un grupo de músicas callejeras se subió al templete, en medio de la plaza. Y rápidamente se vieron rodeadas de mucha gente que quería escuchar sus grandes voces y sus bonitas letras. Cuando terminaron, el público rompió en aplausos y una de ellas cogió el micrófono:
- Buenas tardes, que ese aplauso se extienda a la labor de estos chicos que, con lo pequeños que son, han hecho cosas que mucho mayores no seríais capaces. ¡Seguid así! Y sobre nosotras, agradecemos que nos hayan prestado un rato de su tiempo y esperamos verles en nuestra próxima actuación, el día de la clausura. Nosotras nos hemos ofrecido a actuar de nuevo, esperemos que lo atiendan. ¡Muchas gracias!

Tal era el alcance esta convención, que un programa de televisión se interesó por este fenómeno y se dispuso a entrevistar a uno de los jóvenes inventores.

- A ver, chaval, prevenido, que entramos en tres, dos uno... Hola, amigos de lo extraño, soy Íker Jiménez, esto es Cuarto Milenio y hoy nos hemos desplazado hasta Badajoz, donde se está llevando a cabo una curiosa convención. Estamos con uno de ellos. Buenos días, ¿cuánto tiempo lleváis haciendo esto?
- Hola Íker, pues es el tercer año, cada vez somos más y de más nivel. Cada vez tenemos que esforzarnos más para poder destacar.
- Pero esto, ¿es una competición?
- Hay premios, pero lo que nosotros buscamos es presentar a todo el mundo que quiera verlo lo que hemos preparado durante tantos meses con tanto esfuerzo e ilusión, seguir creciendo, seguir aprendiendo y algún día llegar, rodeados de nuestros amigos, a poder exponer en alguna convención internacional como hacen los mayores.
- Sabias palabras, chaval, escuchar a alguien de tu edad hablar así sí que es paranormal. Muchas gracias por tu presencia. Nosotros nos despedimos aquí, gracias por escucharnos un día más. El próximo día no estaremos, pero sí en la próxima edición.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Microcrónica literaria de la 2ª noche de Semifinales del #COMBA2018

- ¡Buenas tardes! ¡Bienvenidos a este nuevo espectáculo de nuestro circo! Esta Compañía está deseando mostrarles a ustedes lo que llevamos tanto tiempo preparando, apenas llevamos unas pocas funciones, pero esperamos que un público tan preparado como ustedes sepa apreciar nuestro trabajo. Sin más, les dejamos con el primer número: ¡nuestro mago!
El director de la pista se marchó entre aplausos y dejó paso al ilusionista, vestido con levita y chistera. Tras presentarse, pidió un voluntario y escogió al único que no levantó la mano.
- Buenas tardes, ¿le gustan a usted los trucos?
- Psé, si no los entiendo, no, y si los entiendo, pierden la gracia.
- Qué gracioso el caballero. Bien, empecemos por un clásico, ¿quiere ver aparecer un conejo de este sombrero?
- Boh, ¿el del conejo? Ese ya me lo sé, lo tienes escondido en el...
- ¡Y un fuerte aplauso para el señor, que ya vuelve a su sitio!- interrumpió el mago antes de que desvelase el truco, y luego añadió por lo bajinis- será jediondo el tío...
- Te he oído, y que sepas que me voy a quedar aquí toda la función. Y también tengo entradas para la siguiente- replicó el hombre de abrigo negro y cara de amargado.

El mago pudo terminar su número y se dio paso a la siguiente actuación: los acróbatas, realizando saltos imposibles y toda clase de piruetas. Mientras, en la segunda fila, dos madres muy diferentes que habían llevado a sus hijos cuchicheaban:
- Me encantan estos números modernos, donde se aprecia el arte, la esencia, se transmite un mensaje con cada salto. Toma Jonathan, comete el Tigretón de soja.
- Pues donde se pongan los clásicos domadores de leones de toda la vida, que se quite esto. Silverio, toma el bocata de chóped.
- Mañana voy al concierto de Maluma, que me encanta.
- Yo también voy mañana a un recital, de José Luis Perales.
- Pero el viernes volvemos aquí, ¿no?
- Eso por descontado.

Llegó el descanso y, mientras fumaban un cigarro en la puerta, dos amigas comentaban la función:
- Me está gustando mucho, los artistas son muy jóvenes y se les ve un gran futuro.
- Estoy de acuerdo, Rocío. Tienen arte, gracia, valentía, pronto serán artistas consagrados.
- ¿Pero sabes qué es lo que más me gusta? Que la mayoría sean chicas. ¡Las mujeres al poder! Este tiene que ser el reflejo de nuestra sociedad.
- Qué feminista te has vuelto últimamente. Me parece muy bien, pero yo creo que, si se les enseña desde pequeños, a estos niños no habrá que explicarles  nada sobre el feminismo y que ellos solos verán la igualdad como natural. Una pena no tener entradas para la siguiente función.
- Qué razón tienes. ¡Corre, que ya suena la música y creo que vienen los funambulistas!

Efectivamente, una chica subida a una plataforma a gran altura estaba dispuesta a andar sobre una cuerda sin más ayuda que su equilibrio. Nadie hablaba. Todo el público contenía la respiración. Un único pensamiento recorría las mentes de todos los espectadores: "Dios mío, Dios mío...". Tan fuerte fue esa proclama que, de pronto, la carpa se iluminó y el mismísimo Dios se personó allí.
- ¿Me llamabais? Me ha parecido sentir una invocación. ¿Nadie? Ah, ya sé lo que ha pasado, esta pobre chica se va a arriesgar, no queréis que le pase nada y os habéis acordado de mí, ¿no? Ya me ha pasado esto más veces. Pero mira, me ha caído bien esta compañía, me voy a quedar a mirar, y también en la próxima, ya que estamos. Por favor, chiquilla, adelante, que seguro que lo consigues.

Número tras número, la función llegaba a su fin y, cuándo el director saltó a la pista para despedirse, un espontáneo saltó a la pista y pidió el micrófono.
- Señor, se le ve un poco perjudicado y tiene mala cara, como un color verdoso, pero aquí tiene el micrófono.
- Yo estoy, hip, perfectamente. Bueno, confieso que llevo dos copas de más, pero voy a aprovechar que es la última vez que voy a estar aquí esta temporada y que los borrachos nunca mienten para deciros, hip, como si fuera vuestra conciencia, que sigáis adelante persiguiendo vuestro sueño. Que si, hip, queréis llegar donde vuestros ídolos están ahora, tenéis que trabajar, pero también tenéis que mantener la ilusión. De nada vale esforzarse en algo en lo que no creéis y, sobre todo, rodeaos siempre de vuestros, hip, amigos y seres queridos. Si alcanzar un objetivo es gratificante, lo es mucho más si estás rodeado de la gente que queréis. Vais por el buen camino, chicos, pero no os confiéis: innovad, pensad, entrenad, practicad y, sobre todo, divertíos, así consigueréis todo lo que os propongáis. Y ahora, ¡un aplauso para estos chicos! ¡Salud!

martes, 6 de febrero de 2018

Microcrónica literaria de la 1ª noche de Semifinales del #COMBA2018

- ¡Venga niños! Poneos cada uno en vuestro asiento, que el viaje va a comenzar.
Un peculiar barco pirata lleno de bucaneros iba a comenzar un vuelo a baja altura sobre la ciudad de Badajoz. Iban con la ilusión de verlo todo, de aprender y, de paso, apropiarse de alguno de sus tesoros.
- Mirad a vuestra derecha, admirad la Alcazaba, sus monumentos e imaginad los tesoros escondidos que oculta y que aquel arqueólogo está tratando de desenterrar.
- ¿Es famoso ese señor?
- ¿Que si es famoso? Es el más veterano de todos, siempre trabaja con seriedad y esmero. Es humilde y sincero y hace muy bien su trabajo. ¡Mirad! Nos ha visto y os está saludando, ¡decidle hola!
El arqueólogo saludaba con una media sonrisa en la cara, no sabía si sería su última excavación, había hecho muchos méritos, pero por desgracia, su renovación no dependía solo de él...

- Ahora a la izquierda, niños, mirad esa plaza. Se llama Plaza de la Soledad, siempre está tranquila, se respira paz, y...
- Hoy no está tranquila, capitán, hay dos señores discutiendo.
Efectivamente, dos hombres, entre los que era imposible encontrar una semejanza, enzarzados en discusiones a cual más nimia. Y cuando parecía que iban a llegar a las manos o a levantarse e irse cada uno por su lado, se miraron y se echaron a reír.
- Ay Don José, qué cosas dices, tienes que tomarte la vida con más humor.
- Don Pepito, y usted debería pensar que no todo es cachondeo...
- ¿Habéis aprendido, niños? En la vida hay que saber diferenciar la risa de la seriedad, saber cuándo usar una y otra, y combinarlas en la proporción justa. Esa es la manera de progresar y de seguir adelante, como hacen esos señores.

- Capitán, ¿de dónde viene esa música?
- Hay una en fiesta en la Plaza San Francisco, la gente baila y se divierte. ¡Mirad como se mueve ese hombre de las gafas y los pantalones azules! Qué ritmo tiene. ¡Cómo se lo está pasando!
- Yo lo vi la semana pasada en otra fiesta, y también se lo pasaba igual de bien. Les dijo a mis padres que está divorciado y que iba con su madre, ¡mira, es esa señora de los rulos!
- Le deben encantar las fiestas, y si la semana que viene hay otra, seguro que allí está también. Pero, sobre todo, aprended cómo quiere a su madre.

- ¡Mirad qué casas más grandes! A mí me gustaría vivir en una de esas, con piscina, jardín, una portería...
- Pues, para eso, os tenéis que volver millonarios, os tiene que tocar la Lotería, como a ese señor que nos saluda.
Un ruido había perturbada su cara paz, un barco que sobrevolaba su mansión. Por suerte solo eran unos niños, con un saludito quedaría bien y podría seguir gastando tiempo y dinero.
- Dicen que ese señor va a Badajoz de vez en cuando y deja sus millones allí. Pero creo que ya ha derrochado bastante, no creo que vuelva por allí, aunque si lo hace, será bienvenido.

Tras un rato más sobrevolando la ciudad, se percataron de que alguien les perseguía. Varios hombre montados en una nube, vestidos de blanco y con una sonrisa en la cara, les dijeron que se acercasen.
- Hola pequeños, desde aquí lo observamos todo y sabemos lo que habéis estado buscando, buscáis formar parte de esta ciudad y sus tesoros. Queréis triunfar, queréis llegar a donde otros llegaron antes. Y os podemos decir que vais por el buen camino, no os desviéis, hacedlo todo con seguridad, pero con humildad y, sobre todo, con la mayor Dignidad. Levantaos si os caéis y dejaos aconsejar por quien sabe más que vosotros.
- Muchas gracias por esos consejos.
- De nada, nosotros sabemos lo que es tocar el cielo, y siempre estaremos aquí, para ayudaros en lo que haga falta.

Tras este último encuentro, tocaba volver. Les quedaban muchas jornadas para viajar, para aprender. Pero ya tocaba descansar, ya vendrían otras odiseas y cada vez sería más grande el tesoro a conseguir.

sábado, 3 de febrero de 2018

Microcrónica literaria de la 5ª noche de Preliminares del #COMBA2018

Ella, una música callejera; él, un activista luchador por las causas justas. Entre ellos había surgido algo más que una amistad.
El grupo al que él pertenecía había escuchado un rumor sobre que iban a retirar los bancos de San Francisco y decidieron ir allí para defender el patrimonio de la ciudad. Pero no fueron los únicos: un grupo de chicas, artistas que tocaban siempre delante de esos bancos, ya se habían colocado alrededor de uno de ellos, impidiendo que nadie accediese a ellos.
Durante toda la mañana, más de veinte personas protegiendo el mobiliario urbano ante una amenaza que, por el momento, no hacía acto de presencia.
Al caer la noche pensaron que quizás no había sido buena idea montar tanta guardia. Decidieron que, hasta la mañana siguiente solo se quedaría un miembro de cada grupo. Y les tocó a ellos.
Tras un rato de comentarios banales por parte de él y de la interpretación de un par de canciones por parte de ella, hubo un silencio incómodo. Hasta que él habló en un alarde de romanticismo y caballerosidad:
- Voy a escuchar el programa de Íker Jiménez, ¿quieres un auricular?
Ella aceptó, básicamente porque no tenía otra cosa con la que entretenerse...
"... sí, amigos de la Nave del Misterio, vamos por último con la pregunta que todos estáis deseando que responda nuestro chamán invitado. Después de dos horas de entrevista, amigo, la gente quiere saber si, cuando haces tus pócimas mágicas, la raíz de secoya la cortas en dados o en juliana" "En juliana, siempre en juliana, así la pócima adquiere antes las propiedades". "Pues ha sido una larga entrevista pero se nos han quedado cosas en el tintero, ¿querrías volver la semana que viene?" "Claro que sí, la semana que viene vuelvo y despejo todas las dudas que hayan quedado hoy." "Aquí te esperamos, muchas gracias". "Gracias a vosotros". (Sintonía) "Ya estamos de vuelta, a punto de terminar el programa de hoy, pero antes queremos saludar a una persona con muy mala suerte, tanta que un día fue a un pajar y se clavó la aguja, pero antes de abrir la puerta. Buenas noches" "Buenas noches a ti, Íker Jiménez y todo tu equipo, es un placer estar aquí y..." "No tenemos tiempo para más, amigo, gracias por venir". "¿Ya está? ¿Pero podré volver la semana que viene a contar mi caso, ¿no?" "Lo sentimos, tenemos ya todo cubierto hasta... el año que viene, vuelva entonces. Y a vosotros, amigos de lo paranormal y lo desconocido, os emplazamos para la semana que viene..."

- Vaya, justo se tiene que terminar la batería ahora. Y encima empieza a refrescar. ¿Tienes algo para taparte?
- No- contestó ella mientras trataba de acurrucarse en el banco para no tener tanto frío-. Vi la previsión del tiempo esta mañana y dijeron que haría calor, luego recordé que lo dijo el hombre del tiempo al que van a echar de la televisión por recortes de personal y se dedica a dar la previsión casi al azar. Y no he traído nada para abrigarme.
- Ven, vamos a compartir mi manta, cabemos los dos. Así no tendremos frío.
Y así estuvieron toda la noche. En cierto momento, él preguntó cuánto tiempo iban a estar así. Ella respondió:
- Pues como mínimo hasta la semana que viene, tenemos que defender nuestro lugar para cantar.
- Me quedo contigo, la semana que viene estaré aquí contigo... para defender el patrimonio, quería decir.
- Oh, qué mono...

viernes, 2 de febrero de 2018

Microcrónica literaria de la 4ª noche de Preliminares del #COMBA2018

- Hay que reconocer que esta youtuber tiene su gracia. Siempre que puedo, veo un vídeo suyo y no está mal, pero nunca la valoran lo suficiente y no hace una continuación. Eso sí, no se desanima y siempre vuelve con un tema nuevo tras un tiempo.
- ¿Y crees que de este último vídeo sí hará segunda parte? Yo, por si no lo sabes, soy bastante desconfiado y no veo buen futuro.
- Ya sé, ya sé que eres bastante desconfiado, lo sé desde el momento en que te conocí, ¿te acuerdas? Te pedí un trozo de plastilina diciéndote que te lo devolvería después y no me lo querías dar.
- Sí, me acuerdo, y también recuerdo que no me lo devolviste. ¡Así que tenía razón! Y me temo que con lo de la youtuber también la tenga.
- ¿Quieres algo para picar antes de irnos?
- ¿Qué tienes?
- Pues espera que mire- el single que vivía solo se fue a la cocina y abrió el frigorífico-. Pues tengo albóndigas, croquetas, ensalada, canelones, macarrones carbonara, macarrones a la boloñesa, pollo empanado, boquerones fritos, paella...
- ¿Me estás leyendo la carta del bar de la esquina? No me creo que tengas todo eso.
- Ven a mirarlo tú.
- Anda, es verdad. ¿Y todo esto?
- Vino mi madre esta mañana y me lo trajo. Y se llevó un montón porque no me cabían y no quería echarlos a perder.
- Tu madre es una crack. Al principio no me fiaba de ella, pero vi que tenía cosas de madre moderna, pero también de madre antigua entrañable. Va a spinning con su iPod pero escuchando a Manolo Escobar y Juanita Reina. ¿Viene mucho por aquí?
- Más de lo que quisiera, me gusta vivir solo y tener el para mí, pero es mi madre. Viene todas las semanas, y la semana que viene seguro que vendrá otra vez.
- Sobre eso no voy a desconfiar.
- ¿Nos vamos? Tengo que preparar el escenario y hacer la prueba de sonido.
- Sí, vamos. Fíjate que no tenía la más mínima esperanza en que lo consiguieras y aquí estás, a punto de dar tu primer concierto.
- Bueno, bueno, van a ser unas canciones en la bocatería del parque, pero por algo se empieza. De hecho, seguro que, cuando me oigan que no lo hago mal a pesar de ser novato, también me contratarán para cantar la semana que viene en alguna tienda de golosinas.
- De eso solo desconfío un pelín. Pero allí estaré la semana que viene para verlo.
- ¿Vendrá también Juan? ¿O tenía excavación estos días?
- No creo que llegue. Sí tenía una obra que parar, pero acababa hoy y se cogía vacaciones.
- Es la vida del arqueólogo. Sabe lo mucho que me gustaría que hubiera venido, pero allá él con su conciencia. Aunque no creo ni que tenga, o, de tenerla, estará de juerga todo el día y no sé si estará en condiciones de venir tampoco.
- Venga, venga, vamos. No te preocupes, cuando saques el primer disco, no se lo regales y en paz.
- ¿Primer disco? Permíteme que desconfíe...
- Jaja, aprendes rápido.

jueves, 1 de febrero de 2018

Microcrónica literaria de la 3ª noche de Preliminares del #COMBA2018

- Y a continuación, la persona que nos va a llevar a ser la mejor Comunidad, o país, o continente... no tenemos muy claro qué entidad geográfica seremos... Lo dicho, con todos ustedes... ¡Nuestro Presidente!
Una gran ovación se extendió por el pabellón, todo el público en pie, jaleando. ¿Todo? ¡No! Un tipo de negro, con más cejas que Frida Kahlo seguía sentado, de brazos cruzados, escuchando y esperando su momento.
- ¡Gracias, compañeros y compañeras! ¡Gracias por vuestros aplausos y ánimos! Ayer era camarero, hoy Presidente, quién sabe qué seré mañana. Todos pensábamos que solo iba a estar una legislatura, pero viendo la inesperada acogida, puede que remotamente llegue a plantearme otra o, si acaso, volver más adelante con más experiencia. Y también, que sepáis que... ¿sí?- mensaje por el pinganillo de su director de campaña- ¿seguro? Pero les romperé el corazón... está bien, se lo digo... ¡Compañeros, compañeras!, una mala noticia: me informan de que se ha terminado el catering de esponjillas y gominolas que teníamos para vosotros. Por lo visto, no lo preparamos del todo bien, se han acabado y no volveremos a traer más. ¡Lo siento!
Lejos de enfadarse, el público se volvió a poner en pie, dando ánimos. ¿Todo? ¡No! El tipo con el pelo lamido por una vaca y gesto de estar chupando un limón se levantó también, pero para quejarse mientras se iba:
- Encima del escándalo que montáis no hay para comer, anda ya, que solo queréis juerga, cachondeo y ruido. No has prometido eliminar todas las fiestas, olvídate de mi apoyo, ahí os quedáis.

Se marchó buscando el mejor sitio para estar tranquilo y sin ruidos: la iglesia. Pero no para rezar, solo para sentarse a mirar y escapar del "bullicio" de aquella tranquila avenida.

Pero no encontró lo que buscaba: dos bancos más adelante, había una señora rezando en voz alta un rosario; a su derecha, otras dos señoras parloteando de sus cosas; detrás un señor que se había dormido y roncaba como un cerdo... Enfadado, se dirigió al cura:
- Quiero hablar con el responsable.
- Yo soy el sacerdote, ¿qué deseas, hijo?
- No, contigo no, con tu superior.
- ¿El obispo?
- No, con Dios.
- ¿Con Dios? Él ahora no está, o sea, sí está, en todas partes y estará hasta el final. Pero yo soy su representante, si hablas conmigo es como si hablases con Él.
- ¿Seguro?
- Que sí, jediondo, que sí...
- ¿Qué me has llamado?
- Nada, nada. ¿Qué me tenías que decir?
- Que aquí no se puede estar, hay ruidos por todas partes. Hasta que eso no se arregle, me pienso quedar aquí, en forma de protesta.
- Esta iglesia está siempre abierta. No hay problema en que te quedes, hijo. Dios, en su gran misericordia, acoge a todo el mundo en su casa.
- Encima palabras raras. Pues aclarado, me pienso quedar aquí al menos hasta el final de la semana que viene. Díselo a tu superior.
- Tranquilo, Dios se quedará también ese tiempo, lo comprobará él mismo. Hijo, ¿te puedes ir en paz de una vez?

miércoles, 31 de enero de 2018

Microcrónica literaria de la 2ª noche de Preliminares del #COMBA2018

No fue una buena mañana para él. Como cada sábado, esperaba como un loco a que dieran las nueve de la mañana, hora a la que abría el kiosko de la esquina. ¿Para comprar el periódico? ¿Alguna revista? ¿Unos chicles? No, el siguiente fascículo de una colección que le encantaba: novelas de aventuras.

- ¿Ha llegado ya el nuevo libro? Estoy deseando leerlo.
- Sí, aquí tienes, "Moby Dick". Pero lamento decirle que es el último de la colección, la semana que viene ya no habrá más. No han tenido la buena acogida que se esperaba.
- Vaya, una lástima, me releeré los que ya tengo. Gracias, buenos días.

Caminaba distraído, algo triste, cuando levantó la cabeza y vio que estaba apunto de chocarse contra una chica de pelo corto y ropa poco femenina. Al dar un paso a un lado para apartarse, la chica se le encaró y le gritó:
- ¿Qué crees que están haciendo?
- Pues... apartarme para que no nos choquemos.
- Ya, ¿y por qué te tienes que apartar tú? ¿No me puedo apartar yo? Es porque soy la mujer, ¿verdad? Y los machistas como vosotros os creéis que no podemos cuidarnos nosotras solas, ¿no? Por culpa de gente como vosotros tenemos que defender que somos feministas. Da gracias que no te voy a denunciar.
- Pero...
- ¿Y me contestas? Anda, tira, tira. Que te voy a estar vigilando durante una semana para que no te pases ni un pelo. ¡No, ni me mires!

Aún con cara de incredulidad, nuestro protagonista siguió su camino. Su siguiente parada era el puesto de cupones, ahí sabía que no tendría mala suerte o, al menos, no tanta mala suerte como el 99% de los otros jugadores. Tuvo que esperar porque había otro hombre delante, un hombre que estaba comprando muchos cupones. Demasiados. Su aspecto era de millonario, como si ya hubiese ganado la Lotería antes y lo quisiera demostrar con ropa elegante y un fajo de billetes asomando por el bolsillo. Y ahora estaba comprando todos los cupones para volverla a ganar. Y seguramente la semana siguiente volvería a probar suerte y quién sabe si dos veces...
Miraba al millonario alejarse con un sobre lleno mientras él le hacia gestos al vendedor para que le diera uno. A la quinta vez se dio cuenta de que era ciego y se lo pidió de palabra.
- Uno que acabe en ocho, por favor.
- Lo lamento, ya no me quedan, ese señor se los llevó todos. ¿Qué le parece? La primera vez que vengo, vendo todo y ya me puedo ir y no volver hasta dentro de un año. Total, para lo que hay que ver en esta vida...- y dando media vuelta, se marchó.

"Se acaba mi colección de libros preferida, me amenaza una feminista y encima no puedo ni comprar un mísero cupón al pobre ciego porque se lo ha llevado todo un millonario manirroto... ¡estoy a punto de cometer una loc...!"
- ¡Alto!
- ¿Quién es? ¿Quién habla?
- Aquí arriba.
- ¿Arriba? ¿Eres Dios?
- No, idiota, aquí, a la derecha, en lo alto de la escalera.
Vio un señor, vestido de blanco, con sombrero y bastón que le habló con voz firme y armoniosa:
- Me ha parecido que querías cometer alguna locura. Ni se te ocurra. Debes mantener la Dignidad y la cordura, debes ser íntegro y buscar dentro de ti ese paraíso que te dé la paz y la tranquilidad. ¿Quieres subir? Aquí lo encontrarás
- Hummm, suena bien lo que dice, pero ya se me pasó el mosqueo. Gracias. Respiraré hondo y me iré a casa.
- Está bien, pero, para lo que necesites, aquí me tendrás durante esta semana y la siguiente.

Miró el reloj y solo eran las diez. Había pasado la hora más rara de su vida. Se marchó a casa pensando que, para redondearlo, solo faltaba que le cayese un melón en la cabeza...

martes, 30 de enero de 2018

Microcrónica literaria de la 1ª noche de Preliminares del #COMBA2018

- Un café solo, por favor.
Qué maravilla de lunes, he salido pronto de trabajar, no parece que estemos en invierno y hay una mesa vacía en mi terraza preferida, ¿qué más puedo pedir?

Lamentablemente, no todo puede salir perfecto. Yo buscando tranquilidad, escuchar el canto de los pájaros, que me acaricie la suave brisa... y justo tiene que empezar su turno un obrero, al que veo venir con una taladradora. Estoy a punto de levantarme e irme cuando veo que no es un obrero: es un arqueólogo que mira los planos, mira el suelo, niega con la cabeza, desecha la taladradora y empieza a cavar con una pequeña pala, con mucho mimo y cuidado.
- Oiga, ¿va a usar la taladradora?
- No, por dios, no se me ocurriría, esta tierra se merece respeto, hay que tratarla con delicadeza y cariño. Solo así podremos extraer sus verdaderas riquezas. No sé qué estoy buscando, pero seguro que algo encontraré. Como mínimo tendré otro día más para excavar.
- Pues que tenga mucha suerte.

Viendo que el arqueólogo no iba a perturbar mucho mi tranquilidad, me puse a observar una curiosa pareja. Deduje que eran madre e hijo, pero su interacción era de lo más extraña: ella tratando de hablarle a grito pelado y él mirando a chicas... bueno, a señoras ya entradas en años, como añorando un largo amor recién terminado... Dios mío... Él parecía que tenía lumbalgia de cargar, ella seguía gritando. Él riñendo a un niño que tiraba gusanitos a los pájaros y la madre... pues gritando.
- Su café
- Muchas gracias, por cierto, ¿sabe si esos dos se van a quedar mucho tiempo?
- Vienen mucho por aquí, es común verlos. Si pasa la semana que viene por aquí, los verá también.

No me dejó muy tranquilo. Ya que se me había despertado la vena cotilla, me centré en observar durante un buen rato a otra mesa, con otra extraña pareja. Dos amigos, antagónicos totalmente. En los diez minutos que estuve escuchando, dieron un repaso a toda la actualidad y creo que no se pusieron de acuerdo ni una sola vez. Uno decía "blanco", el otro "negro"; uno "derecha", el otro "izquierda"; uno "Real Madrid", el otro "Barcelona"... y así con todo. Por un momento temí que fueran a acabar mal, pero todo lo contrario. Se levantaron para marcharse, se dieron un abrazo y se despidieron con un "la semana que viene nos vemos de nuevo, ¿no?" "Claro, amigo, aquí estaremos". Curiosos personajes.

Decidí que era el momento de marcharme, pedí la cuenta, pagué el café con la última moneda que me quedaba y me levanté. Justo en ese momento, se me acerca un hombre bastante estrafalario con pintas de mendigo algo loco, con un mono a cuestas y unos andares algo sospechosos. Sus intenciones solo eran las de pedirme una moneda y le dije que acaba de usar la última. No se lo debió creer: tanta gente habría usado la misma excusa... Por curiosidad le pregunté de dónde era y me dijo que de aquí y de allá, que esos días estaba en aquella plaza, pero que la semana que viene seguramente estuviera en otro lado. Me conmovió su amor a la ciudad, pero no pude hacer más por él, y seguramente tardáramos en encontrarnos.

Emprendí el camino a casa, recordando la tarde que había pasado, muy original, había conocido a gente muy variopinta a la que no me importaría volver a ver. Aunque para eso tenga que esperar una semana entera.

jueves, 23 de febrero de 2017

Microcrónica de la 3ª noche de Semifinales del #COMBA2017

Recién terminadas las semifinales, solo nos queda la final que se presenta espectacular, muy igualada y con un nivel altísimo. Mientras llega, os ofrecemos la crónica del tercer día de Preliminares.



- ¡Buenos días, queridos amigos! Bienvenidos a su programa, "el carricoche de los secretillos", donde hoy trataremos un tema espeluznante y sobrenatural. Como siempre, vamos. Tenemos con nosotros
a un fotógrafo que dice haberse topado con unas escalofriantes criaturas en su lugar de trabajo. Buenos días, ¿qué nos puede contar?
- Pues poca cosa. Yo estaba tranquilamente haciendo mi trabajo, fotografiando platos combinados para el restaurante "Don Segismundo", cuando me giro y me encuentro frente a frente con un grupo de gremlins. Sí, los de aquella película. A pesar de los nervios, les pude hacer un par de fotos antes de arrojarles dos platos de croquetas para salir corriendo inmediatamente. A los diez minutos volví pero ya no vi nada más, se habrían evaporado. O igual se habían comido las croquetas, que eran de poliespán, y les habrían sentado mal. El caso es que yo también me fui de allí. Cerré el local, y decidí que no volvería por allí en un tiempo.
- Sorprendente, amigo. No sabemos de dónde aparecieron aquellos seres, cómo se fueron de allí, pero lo más importante, y que trataremos en otro programa, ya que hoy nos hemos quedado sin tiempo, ¿por que los platos combinados de las fotos no se parecen en nada a los platos reales? Volvemos tras la publicidad.

Tras siete anuncios de colonias, cinco de seguros, tres coches y el del "claro que sí, guapi", volvió la sintonía del programa.

- Y ahora vamos con nuestra tertulia semanal, hoy tenemos tres colaboradores con grandes conocimientos y que estarán con nosotros hasta el final de la retransmisión: Paco Antenas, Inocente Rodríguez y Donald Trump. Buenos días a los tres.
- Yo no sé por qué me hacen compartir mesa con este señor que viene de fuera. Habría que construir un muro en la atmósfera para que no entraran marcianos ilegales.
- ¡Lo que faltaba! Me traen a este sitio donde no hay ni una sola mujer y encima me insultan llamándome marciano... ¡somos pluteros, de Plutón 42! Qué lástima de líderes mundiales que tienen...
- A ver señores, relájense. Según la normativa vigente, ningún ser del universo puede ser discriminado por razón de origen o color de la piel. Aunque en este caso yo sugeriría una enmienda a esta ley para que se pudiera marginar por el peinado. Porque ese pelo, mezcla de Justin Bieber y de Paquirrín de niño, debe ser ilegal.
- Como Presidente de EEUU no estoy de acuerdo. Porque a mí caería cadena perpetua entonces...
- Ahí coincidimos. Cuánta envidia se me tiene en este planeta.
- ¿Envidia de usted? Hombre, por dios, si parece un pitufo. Y no me denuncie por insulto, que ha sido una mera descripción sin ánimo de ofender y amparado en la más estricta aplicación de los medios de captación de estímulos visuales.
- Por favor, les recuerdo que están aquí para tratar el tema de la semana: las apariciones de unas manchas de humedad con la cara del Pato Donald en un chalet de Las Vaguadas.
- Del Pato Donald... no podía ser otra cara la que apareciera. Propongo que vaya alguna mujer a limpiarlo, o mejor, que vaya el picapleitos a frotarlo con el bigote.
- ¡Caballero! Como conocedor de las normas básicas de civismo, le sugiero que abandone el plató antes de que pueda armarse algún lío.
- Yo de aquí no me muevo. Que se vaya el inmigrante venusiano.
- ¡Plutero! Y tampoco me pienso marchar.
- Pues yo me quedaré hasta que alguno de los dos se vaya, por si se comete algún delito tipificado en el Código Penal y necesitan de mis servicios.
- Ya puedes esperar sentado...

- Queridos telespectadores, como no vamos a llegar a ningún acuerdo, dejamos aquí nuestro programa por hoy. La semana que viene volveremos para tratar el tema del misterioso Concurso de Murgas en el que absolutamente nadie acertó la lista completa de finalistas- se despidió el presentador. En cuanto se apagó el piloto rojo de la cámara se giró hacia los tertulianos-. Veo que ustedes se van a quedar hasta el final, pero yo me voy. Por favor, cierren al salir.