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jueves, 24 de febrero de 2022

Crónica literaria de la 3ª noche de Semifinales del COMBA 2022

- Señores, señoras, bienvenidos a una nueva edición de nuestro programa. Hoy estamos en La Palma, en una zona completamente solitaria, donde entraremos en primicia en el volcán que provocó toda esta tragedia. Después de que se haya apagado, claro. No vamos a entrar estando encendido, sería cosa de locos...

- ¿Me llamabais?

- ¡¿De dónde sale usted?! Parece un noble caudillo árabe venido a menos.

- Sí, ¿verdad? Pues lo ha clavado, yo estaba dormido a la orilla del Guadiana, me giré, me caí al agua y, cuando desperté, la corriente me había arrastrado hasta aquí. ¿Le importa que me quede por aquí?

- A nosotros no, nos gusta su historia, pero vamos a estar muy apretados, le aviso. Señores espectadores, disculpen la interrupción. Sigamos con el programa, vamos a entrevistar a unos agricultores locales que se han visto afectados por esta erupción, cuéntennos con detalles cómo lo han vivido.

- Con detalles no, que nos dijiste que nos entrevistabas hace una hora y tenemos prisa por irnos. Básicamente nosotros teníamos plantaciones de plátanos y tras la ceniza y la lava, ahora tenemos una plantación de ColaJets. ¿Nos podemos ir ya?

- Oigan, oigan... vaya, seguro que tenían cosas interesantes que contarnos. Bueno, sigamos en esta zona tan solitaria donde hay... ¿un autobús de solteronas? Vamos a preguntarles, ¡oigan! ¿Qué hacen ustedes aquí? 

- ¿Esto no es el bingo? Hace mucho que no venimos por aquí y creo que nos hemos perdido. Pero la zona es bonita, volveremos pronto, si no encontramos marido antes, claro.

- Ahora sí, queridos espectadores, seguimos en esta zona solitaria, un paisaje casi lunar, nos acercamos al cráter, donde el silencio hace hasta daño. Donde la soledad suena a... ¿coro gospel? Sí, atención, vemos un coro gospel saliendo del mismo cráter, vamos a acercarnos, ¡Señoras, señoras! ¿Qué hacen ahí dentro? ¿Han venido desde Estados Unidos expresamente a ver este espectáculo?

- ¿De Estados Unidos? ¡Qué va! Si venimos de Badajoz, ¿no se han enterado que hay un solarium montado en el fondo del volcán? Llevamos muchos años viniendo, y volveremos en un par de días. ¡Mire! ¡Mire qué colorcito estamos cogiendo!

- Ahí se marcha el coro, ¡qué ritmo llevan! ¿Así que un solarium? Habrá que entrar a comprobarlo. ¡Síganme! Bueno, ustedes no, el cámara...

El intrépido presentador se adentra en las profundidades de la Tierra y allí se encuentra con un panorama surrealista. Unos señores, con cuernos, con rabo, con tridente... gestionando un centro de bronceado.

 - A ver, señores, no se amontonen, guarden la cola. Usted, el del micrófono, ¿qué hora tiene?

- No, no, no tenemos cita, venimos a grabar las instalaciones. ¿Han tenido ustedes algo que ver con la erupción del volcán?

- Desde aquí desmentimos a todos los que dicen que Luciano Fernández ha tenido algo que ver. Nosotros somos una empresa seria, con muchos años de experiencia y con expectativas de seguir muchos más. Si buscan al culpable, miren en la tienda esa de enfrente. Se les ocurrió poner el pallet de cocacolas al lado del de Mentos y pasó lo que pasó...

- Espeluznante documento. Ya sabemos la verdad. Por cierto, ya que estoy aquí, ¿me da hora?

- Claro, ¿qué tal le va el viernes? ¿A las 22.30? Aquí estaremos a esa hora sin falta.

- Hummm, a esa hora echan un concurso que me gusta, pero seguro que podré compatibilizarlo y disfrutar de todo. Nos vemos entonces. ¡Despedimos la conexión!

miércoles, 23 de febrero de 2022

Crónica literaria de la 2ª noche de Semifinales del COMBA 2022

Corte del Rey de Sumeria, año tropecientos ocho antes de Cristo. Toda la población se arremolinaba frente al castillo donde iba a tener lugar el gran acontecimiento: un concurso para elegir marido para las dos princesas. Vamos, como el Granjero busca esposa, pero de la Antigüedad.

Los príncipes pretendientes fueron llegando a lo largo de la mañana y fueron conducidos a sus respectivos camerinos. El último en llegar fue el presentador:

- Buenos días, mi camello está en la puerta, ¿pueden ocuparse de él?

- Claro, señor... ¿Hurtado?

- No, ese es mi primo mayor, que no ha podido venir. Yo soy el señor Sobera.

- No se preocupe, enseguida le llevamos el camello a su establo para que descanse y...

- Creo que no me ha entendido. Es mi camello, pero el que me suministra el material para las células grises. A ver si se piensa que las preguntas surgen así como así. Denle un camerino a él también, que, salvo que se pase catando el material, me va a acompañar hasta el viernes. 

Mientras tanto, en la puerta, el camello había hecho un nuevo amigo:

- ¿Pero de verdad no ves todo lo que quiero reflejar con mi arte conceptual? Sufrimiento, rabia, impotencia, frustración, ardores...

- Pues toma sal de frutas, pero yo ahí veo un muñeco hecho con palotes.

- Mi arte aún no se entiende. Está pensado para gente del futuro. Espera que pasen unos milenios y entonces... seguramente siga sin entenderse.

- Pobre, venga, que me has caído bien, toma, unas pirulas. ¿Te vas a quedar mucho?

- Tengo reserva hasta el viernes, si no pillo covid o se llena el hotel, aquí estaré toda la semana.

- Genial. ¡Corre, que empieza el Concurso!

¡Y qué concurso! Las preguntas más difíciles que las de Saber y Ganar. Las pruebas más duras que las del Grand Prix. El castigo más macabro que el de Ahora Caigo, concretamente caían al foso de los cocodrilos. Pero es que el premio era más suculento que el Euromillón: casarse con las hijas del Rey Sumerio.

- Para la prueba final, vamos a pedir al Rey que suba al atril... ¿Majestad? ¿Dónde está el Rey Sumerio? Vaya, me dicen por el pinganillo- en realidad se lo gritaron a voces desde la otra punta del salón- que se ha marchado a tomarse un vasito de leche y a dormir, que ya verá mañana el resultado.

La prueba final entre los últimos concursantes fue aún más dura. Tanto que ningún pretendiente consiguió completarla. El presentador tuvo que despedir el programa sin ganadores por el momento.

- Señores, Se nos acabó el tiempo por hoy, pero volveremos el próximo viernes a sus pantallas. Acumulamos el premio para ese día y veremos si al final no nos lo acabamos llevando nosotros y quedándonos con la chica. Hasta entonces, aguantamos, seguimos, resistimos, ay no, que eso es de otro programa...