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sábado, 11 de febrero de 2023

Crónica literaria de la 5ª noche de Preliminares del COMBA 2023

- Media hora llevo esperando, tío, ¿qué ha pasado? 

- De todo, Pedro, de todo. Cien euros me han costado las zapas nuevas y me rozan. Se me ha quedado sin batería el patinete y he tenido que cargar con él. He visto que han abierto una tienda nueva a dos manzanas y me he entrado a comprar una lámpara de lava, pero no he podido pagarla porque tenía el Ifon sin batería, por cierto, me tendrás que invitar. Y, para rematarlo, he tenido que echarle la bronca a una señora que me llevaba un abrigo de hace dos temporadas. No una, no, ¡dos!

- Tú siempre tan novelero para todo.

- ¿Y a ti que te ha pasado? Que me llevas unas pintas...

- De todo. Se me ha acabado la bombona justo cuando me estaba duchando y he salido corriendo y me he resbalado. Luego al desayunar el camarero se ha equivocado de mesa y me ha traído el café de uno que lo había pedido ardiendo, por eso hablo como tú cuando te pones las fundas de los dientes. Y por último al cruzar esta calle tranquilamente casi me atropella una moto, estando en verde. Luego resulta que era daltónico.

- Sí que eres torpe, Pedro.. Bueno, ¿entramos a ver el partido?

- Vamos.

Se sentaron, pidieron unas cañas, en el partido empezaron a sonar los himnos. Al poco empezó el gran derbi y nuestros protagonistas iban a pedirse unas tapas de jamón y queso, pero en ese instante empezó a caer el diluvio universal. Los jugadores intentaron jugar con gafas y aletas, pero era imposible y se tuvo que suspender el partido.

- Oye, ¿nos terminamos la caña y vamos a comer al mexicano nuevo que han abierto?

- Mola mazo, tío. Pero no es nuevo, ha estado un tiempo cerrado, pero han abierto hace poco. Tiene muy buena pinta, todo originario de allí, un grupo muy bueno tocando en directo. Yo creo que tendrá mucho éxito y podremos repetir algún día más. ¡Cuidado, que pisas una...! Déjalo, límpiate en esa acera y vamos para allá. Vaya tardecita me vas a dar...

viernes, 10 de febrero de 2023

Crónica literaria de la 4ª noche de Preliminares del COMBA 2023

- Por el poder que me otorga ese invento tan fantástico que es la democracia...

- Señoría, alteza o como se diga, no se pase usted, que salió por mayoría absoluta de este humilde pueblo perdido de Extremadura con veintiséis votos. ¡Y lo que tardamos en contarlos y en comunicarlos! El Ambrosio con el 600 tardó tres horas en llegar a la capital. Menos mal que en el futuro, con el tren, eso ya no será problema.

- Calla ya, anda. Lo que decía, que vamos a presentar las fiestas del pueblo. El plato fuerte será un grupo de rock superfamoso, su cantante se presentó a La Voz y mandaron una canción para Eurovisión el año pasado. Se equivocaron al escribir el email, pero la mandaron. Actuarán en la explanada de detrás del polideportivo y... sí, dime, concejal de urbanismo- aclaramos en este punto que solo hay un concejal para todo, pero se va cambiando la plaquita con el cargo según lo que le toque hacer-.

- A ver, cómo se lo cuento... que la explanada está ocupada por una comuna hippie, que promueven no sé qué de amor y libertad y no hay quien los mueva de ahí. Llevan un porrón de tiempo y va a ser imposible que se vayan antes de que acaben las fiestas. Tendrá que pensar en otro sitio.

- Pues no sé, ¿qué tal en la casa de la Cultura? Ahí hay buena acústica, ¿concejal de Cultura?

(Cambio de plaquita)

- Sí, verá, también tenemos un problema. Ahí vamos a meter a un grupo de zíngaros, también muy famosos, recién llegados de Madrid. Estuvieron trabajando en un programa de esos de madrugada que atiende dudas telefónicas. No sabemos el éxito que tendrán, si se quedarán un día, dos... Así que, ante la duda, busquemos otro sitio.

- Qué difícil es esto, concejal, qué poquito nos queda en el cargo a este paso... Pues solo se me ocurre un sitio más para celebrar el concierto: ¡el jardín de mi casa!

- De eso quería hablarle... me han llegado informaciones a la concejalía de (cambio de plaquita) seguridad ciudadana, y me dicen que un grupo de okupas le han tomado la casa y...

- ¿Qué? ¡¡¿¿Mi casa??!! Movilice ahora mismo a todas las unidades, pida refuerzos, helicópteros, un negociador y de paso pide sushi para comer. Hay que echarlos ahora mismo. Por muy buenas intenciones que tengan, se tienen que ir.

- Ahora mismo, excelencia, santidad, o como se diga. Vaya preparando todo, que el concierto de rock será en su casa, y durará bastante.

- Este será nuestro legado. Unas fiestas para todo el pueblo: un concierto, una tómbola y una noria, ¡chúpate esa, Badajoz!

jueves, 9 de febrero de 2023

Crónica literaria de la 3ª noche de Preliminares del COMBA 2023

 La Antilla. 10 de la mañana. A escasos metros de la orilla ondeaba una bandera magenta, rodeada de, aproximadamente, un huevo de toallas blanquinegras. El 18% de la población de Badajoz estaba ahora mismo en aquel sitio. ¿Están solos? ¡No! Un grupo de irreductibles padres, con sus correspondientes bebés (obvio, sin bebés es difícil que sean padres...) están intentando que sus hijos se acostumbren a la arena. Este curioso encuentro da lugar a alguna curiosa conversación:

- Pues nosotros llevamos años viniendo aquí, y lo seguiremos haciendo. ¿Vuestros bebés llevan muchos años por estas playas? No los habíamos visto nunca.

- Claro, nacieron hace dos meses. Sí, sí, todos el mismo día, curioso, ¿verdad? No veas la guerra que dan. De hecho... vaya, nos tenemos que ir a cambiarlos.

- ¿Se han hecho caca?

- No, no, que como son todos igual de rubios, nos hemos confundido y hemos cogido cada uno el que no es. Tenemos que pasarles el lector de chips para reconocerlos. ¡Nos vemos el año que viene!

Allí se quedaron los pacenses playeros, tomando el sol y adquiriendo un tono de piel similar al de la bandera que hemos mencionado antes. Al rato, un grupo se les acerca, parecían algo perdidos pero con ojos enamorados.

- ¡Buenos días! ¿Nos pueden decir dónde estamos?

- En San Francis... digo, en La Antilla, perdón, la costumbre.

- ¿Y ustedes de dónde sois?

- La concordancia gramatical la llevamos regular, ¿no? De Badajoz, la ciudad más bonita del mundo.

- Oh, una ciudad. Eso es lo que nos gusta a nosotros. Hemos salido de nuestro pueblo, paseando por la playa, admirando todas las maravillas: la arena, el cielo, las papeleras, las farolas... y aquí hemos llegado. Háblennos un poco de lo bonito que tiene Badajoz.

Siete horas después... 

- Qué maravilla, es casi como si hubiéramos estado allí. Iremos el año que viene, pero ahora nos tenemos que volver al pueblo, que parece que va a empezar a llover y hemos dejado echadas las cortinillas.

Una vez se quedaron solos, los pacenses se miraron y empezaron a pensar en irse.

- Chavales, ¿nos vamos a tomar unas copas? He visto un bar en el centro que tiene buena pinta.

Dicho y hecho, al rato estaban en la puerta tratando de convencer a los porteros para que los dejara pasar.

- Es nuestro primer día y se nos ha colado un grupo de borrachos que tienen pinta de acabar con las existencias. ¿Se lo pueden creer? Mi primer día aquí y ya me la lían. Yo, que venía aquí con mis mejores intenciones y me encuentro con esto. Igual hasta nos echan, pero volveremos a intentarlo en otro momento. 

- Venga, chavales, que no se diga, ¿queréis que entremos nosotros a hablar con ellos? Que somos de Badajoz, gente humilde, honrada y abierta. Veréis como nos hacemos amigos enseguida.

- Pues si nos hacen el favor... de paso, aquí tienen las llave, cierren ustedes, que nosotros ya nos vamos.

¿Hace falta decir lo que pasó? Efectivamente, tanto los borrachuzos como los pacenses playeros se quedaron hasta las tantas en el bar. Y no solo eso, encima quedaron otro día para otra ronda.

miércoles, 8 de febrero de 2023

Crónica literaria de la 2ª noche de Preliminares del COMBA 2023

- ¿Es grave, Doctor?- preguntó ansioso el bedel del Ayuntamiento de una ciudad cualquiera, pongamos... Badajoz.

- Mi dictamen es que está muerto- afirmó el forense con seguridad.

- ¿Está usted seguro? ¿En qué se basa?

- Básicamente en lo que dice el calendario: hay elecciones dentro de un mes y el actual alcalde tiene que disolver la corporación. Así que sí, le confirmo que el mandato de este señor está muerto.

- Ay, qué tristeza más grande. Muchas gracias por venir, aunque yo le invito a quedarse al menos al siguiente pleno, nunca se sabe lo que puede pasar, y algún concejal ya va teniendo una edad...

 

Mientras tanto, en otra dependencia del Ayuntamiento de, digamos... Badajoz, varios concejales de diferentes colores (menos amarillo, amarillo, por lo que sea, no había allí), debaten en sus últimas horas de mandato sobre las últimas asignaciones presupuestarias que quedan pendientes. ¿Mejoras en los hospitales? ¿Arreglar socavones? ¿Cambiar las bombillas fundidas? ¡Qué va! Lean, lean:

- Me encanta este traje de algodón, es lo más natural que hay- afirmó una señora vestida de morado.

- A mí me toma medidas para un traje de militar- le dijo un hombre de verde al sastre que había contratado.

- ¿Va a ir usted al ejército por fin?- Preguntó un señor con chaqueta roja y zapatillas.

- No, a un paintball...

- Venga, elegid bien los trajes, sin prisa, que este señor sastre se va a quedar por aquí algún día más- dijo el caballero de elegante y caro traje azul mientras se probaba coderas para coser a la chaqueta-. ¿Y vosotros? ¿Al final os vais a pillar esas chaquetas naranjas con hombreras?-

- Claro que sí- contestaron al unísono tres personas que parecían de la selección holandesa-. Vamos con nuestros ideales hasta el final. Hemos hablado hoy con una hechicera que nos ha dicho que nuestro partido va a tener un gran resultado en las próximas elecciones- todo esto sigue siendo al unísono, eh-. Incluso estamos pensando en pedir más prendas para los nuevos que entren.

- Ajá, ¿eso os ha dicho una hechicera?- pregunta con media sonrisa la mujer de morado-. ¿Y no se reía cuando os lo dijo? Porque tengo unos amigos que se dedican a la adivinación y hasta ellos confiesan que hay truco.

- ¡Por supuesto que no! Es más, nos pidió que pagáramos en efectivo y justo después echó a correr- insisto, los de naranja siguen hablando al mismo tiempo a una voz-. No creo que la volvamos a ver, pero nos lo creemos a pies juntillas.

- ¡A ver! Acercaos un poco. Me acaban de mandar el boceto del cuadro que vamos a colgar en el salón de plenos. ¿Qué os parece?

Un silencio incómodo se adueñó de la sala. Los concejales no sabían dónde mirar, alguno se reía. Hasta que el de verde habló:

- ¿Eso es una interpretación de la santísima Última Cena de nuestro santísimo señor Jesucristo, que Dios lo tenga en su gloria, y su honorables discípulos.

- ¡Sí! Es una interpretación personal, particular e intransferible, moderna y desenfadada, como una segunda venida del Mesías. ¿Os gusta?

- Hasta yo, que hace que no piso una Iglesia desde el día que hacía 51º y entramos a bebernos el agua de la pila, sé que solo había 13 personas- dijo la mujer de morado.

- ¡No! Eso es un error muy habitual. Trece son los que salen en la imagen, que están todos en un lateral de la mesa, pero ¿y los del otro lateral? Pues habrá otros trece, ¿no? Nos juntamos un poco más y salimos los 27 miembros de la corporación.

Nadie pudo rebatir ese argumento de peso, ese motivo tan bien razonado, ese giro brusco a la Historia que marcaría un antes y un después en el Catolicismo... Vamos, que el alcalde se salió con la suya, dio el visto bueno al cuadro y allí se quedará, presidiendo los plenos, al menos hasta que cambien de alcalde, y para eso aún quedan días.

martes, 7 de febrero de 2023

Crónica literaria de la 1ª noche de Preliminares del COMBA 2023

- Y con los tres pitidos finales, el árbitro señala el camino de los vestuarios para los contendientes disfruten del descanso, con un marcador muy claro de 4-0 a favor del equipo chino. ¿Qué opinas de esta primera parte?"

- El marcador lo dice todo, China es un equipo muy veterano, lo ha demostrado y con esta victoria prácticamente asegura su pase a la siguiente ronda. Su rival, el equipo cubano, es un grupo de jugadores muy jóvenes, que apuntan buenas maneras. De hecho, han ganado varios títulos en categorías inferiores, pero aún les faltan detalles para ganarse estar en la siguiente ronda. Aunque estoy seguro de que lo van a seguir intentando en la segunda parte. Y quería añadir que...

- ¡Un momento, compañero! Porque vemos mucho revuelo en las gradas. Conectamos con nuestra unidad inalámbrica para que nos cuente qué está pasando, adelante Ángel Atina.

- Efectivamente, la gente se está volviendo loca, muy excitada. Al principio pensábamos que era por la divertida banda de música que está amenizando con su música el entretiempo. Canciones de ayer y de hoy, haciendo las delicias del respetable, que no para de cantar eso de "otra, otra". Pero cuando los aficionados han empezado a convulsionar y a hacer movimientos espasmódicos, han intervenido las fuerzas de seguridad y han detenido a un grupo de vendedores ilegales de café, ajenos a la organización del campeonato. Lo han repartido por todo el público y es lo que ha provocado que sufran esos ataques.

- ¿Nos confirmas que ese grupo ha sido expulsado del recinto?

- Efectivamente, entre los abucheos de la gente que decía que este café era mucho mejor que el de la edición anterior, han salido del recinto, dejando estadio lleno de gente con alucinaciones.

- ¿Tú has bebido ese café, compañero? ¿No será uno que iba en un vaso marrón?

- Correcto, Enrique Cimiento, lo hemos probado, pero a mí no me ha afectado, pues no veo nada raro sobre el terreno de juego. Solo los suplentes calentando y un grupo de fantasmas que han llegado a última hora y parece que quieren adueñarse del campo.

- Gracias, Ángel Atina, a la cabina también han llegado esos vasos de café, Pedro Gata y yo lo hemos probado y tampoco hemos tenido efectos secundarios. Mientras tanto, ¿qué hacen las fantasmas?

- Moverse como locas y reírse mucho. Ahora se han puesto a cantar, consiguiendo que el público se relaje y se pare a escucharlas. Hasta los jugadores se han quedado en la bocana de vestuarios a escucharlas, el partido tardará en en reanudarse. Parece que estas fantasmas tienen pensado quedarse mucho tiempo y no solo hoy, quizás varias fases más.

- ¡Gracias, compañero! Despedimos momentáneamente la conexión hasta que se reanude el China-Cuba. Saludos cordiales.

jueves, 24 de febrero de 2022

Crónica literaria de la 3ª noche de Semifinales del COMBA 2022

- Señores, señoras, bienvenidos a una nueva edición de nuestro programa. Hoy estamos en La Palma, en una zona completamente solitaria, donde entraremos en primicia en el volcán que provocó toda esta tragedia. Después de que se haya apagado, claro. No vamos a entrar estando encendido, sería cosa de locos...

- ¿Me llamabais?

- ¡¿De dónde sale usted?! Parece un noble caudillo árabe venido a menos.

- Sí, ¿verdad? Pues lo ha clavado, yo estaba dormido a la orilla del Guadiana, me giré, me caí al agua y, cuando desperté, la corriente me había arrastrado hasta aquí. ¿Le importa que me quede por aquí?

- A nosotros no, nos gusta su historia, pero vamos a estar muy apretados, le aviso. Señores espectadores, disculpen la interrupción. Sigamos con el programa, vamos a entrevistar a unos agricultores locales que se han visto afectados por esta erupción, cuéntennos con detalles cómo lo han vivido.

- Con detalles no, que nos dijiste que nos entrevistabas hace una hora y tenemos prisa por irnos. Básicamente nosotros teníamos plantaciones de plátanos y tras la ceniza y la lava, ahora tenemos una plantación de ColaJets. ¿Nos podemos ir ya?

- Oigan, oigan... vaya, seguro que tenían cosas interesantes que contarnos. Bueno, sigamos en esta zona tan solitaria donde hay... ¿un autobús de solteronas? Vamos a preguntarles, ¡oigan! ¿Qué hacen ustedes aquí? 

- ¿Esto no es el bingo? Hace mucho que no venimos por aquí y creo que nos hemos perdido. Pero la zona es bonita, volveremos pronto, si no encontramos marido antes, claro.

- Ahora sí, queridos espectadores, seguimos en esta zona solitaria, un paisaje casi lunar, nos acercamos al cráter, donde el silencio hace hasta daño. Donde la soledad suena a... ¿coro gospel? Sí, atención, vemos un coro gospel saliendo del mismo cráter, vamos a acercarnos, ¡Señoras, señoras! ¿Qué hacen ahí dentro? ¿Han venido desde Estados Unidos expresamente a ver este espectáculo?

- ¿De Estados Unidos? ¡Qué va! Si venimos de Badajoz, ¿no se han enterado que hay un solarium montado en el fondo del volcán? Llevamos muchos años viniendo, y volveremos en un par de días. ¡Mire! ¡Mire qué colorcito estamos cogiendo!

- Ahí se marcha el coro, ¡qué ritmo llevan! ¿Así que un solarium? Habrá que entrar a comprobarlo. ¡Síganme! Bueno, ustedes no, el cámara...

El intrépido presentador se adentra en las profundidades de la Tierra y allí se encuentra con un panorama surrealista. Unos señores, con cuernos, con rabo, con tridente... gestionando un centro de bronceado.

 - A ver, señores, no se amontonen, guarden la cola. Usted, el del micrófono, ¿qué hora tiene?

- No, no, no tenemos cita, venimos a grabar las instalaciones. ¿Han tenido ustedes algo que ver con la erupción del volcán?

- Desde aquí desmentimos a todos los que dicen que Luciano Fernández ha tenido algo que ver. Nosotros somos una empresa seria, con muchos años de experiencia y con expectativas de seguir muchos más. Si buscan al culpable, miren en la tienda esa de enfrente. Se les ocurrió poner el pallet de cocacolas al lado del de Mentos y pasó lo que pasó...

- Espeluznante documento. Ya sabemos la verdad. Por cierto, ya que estoy aquí, ¿me da hora?

- Claro, ¿qué tal le va el viernes? ¿A las 22.30? Aquí estaremos a esa hora sin falta.

- Hummm, a esa hora echan un concurso que me gusta, pero seguro que podré compatibilizarlo y disfrutar de todo. Nos vemos entonces. ¡Despedimos la conexión!

miércoles, 23 de febrero de 2022

Crónica literaria de la 2ª noche de Semifinales del COMBA 2022

Corte del Rey de Sumeria, año tropecientos ocho antes de Cristo. Toda la población se arremolinaba frente al castillo donde iba a tener lugar el gran acontecimiento: un concurso para elegir marido para las dos princesas. Vamos, como el Granjero busca esposa, pero de la Antigüedad.

Los príncipes pretendientes fueron llegando a lo largo de la mañana y fueron conducidos a sus respectivos camerinos. El último en llegar fue el presentador:

- Buenos días, mi camello está en la puerta, ¿pueden ocuparse de él?

- Claro, señor... ¿Hurtado?

- No, ese es mi primo mayor, que no ha podido venir. Yo soy el señor Sobera.

- No se preocupe, enseguida le llevamos el camello a su establo para que descanse y...

- Creo que no me ha entendido. Es mi camello, pero el que me suministra el material para las células grises. A ver si se piensa que las preguntas surgen así como así. Denle un camerino a él también, que, salvo que se pase catando el material, me va a acompañar hasta el viernes. 

Mientras tanto, en la puerta, el camello había hecho un nuevo amigo:

- ¿Pero de verdad no ves todo lo que quiero reflejar con mi arte conceptual? Sufrimiento, rabia, impotencia, frustración, ardores...

- Pues toma sal de frutas, pero yo ahí veo un muñeco hecho con palotes.

- Mi arte aún no se entiende. Está pensado para gente del futuro. Espera que pasen unos milenios y entonces... seguramente siga sin entenderse.

- Pobre, venga, que me has caído bien, toma, unas pirulas. ¿Te vas a quedar mucho?

- Tengo reserva hasta el viernes, si no pillo covid o se llena el hotel, aquí estaré toda la semana.

- Genial. ¡Corre, que empieza el Concurso!

¡Y qué concurso! Las preguntas más difíciles que las de Saber y Ganar. Las pruebas más duras que las del Grand Prix. El castigo más macabro que el de Ahora Caigo, concretamente caían al foso de los cocodrilos. Pero es que el premio era más suculento que el Euromillón: casarse con las hijas del Rey Sumerio.

- Para la prueba final, vamos a pedir al Rey que suba al atril... ¿Majestad? ¿Dónde está el Rey Sumerio? Vaya, me dicen por el pinganillo- en realidad se lo gritaron a voces desde la otra punta del salón- que se ha marchado a tomarse un vasito de leche y a dormir, que ya verá mañana el resultado.

La prueba final entre los últimos concursantes fue aún más dura. Tanto que ningún pretendiente consiguió completarla. El presentador tuvo que despedir el programa sin ganadores por el momento.

- Señores, Se nos acabó el tiempo por hoy, pero volveremos el próximo viernes a sus pantallas. Acumulamos el premio para ese día y veremos si al final no nos lo acabamos llevando nosotros y quedándonos con la chica. Hasta entonces, aguantamos, seguimos, resistimos, ay no, que eso es de otro programa...

 

martes, 22 de febrero de 2022

Crónica literaria de la 1ª noche de Semifinales del COMBA 2022

 - Servicio telefónico de Atención al Ciudadano, ¿en qué puedo ayudarle?

- ¿Cómo que al ciudadano, señorita? ¡Que yo soy de VOX! Bueno, a lo que iba, verá, que llamaba para quejarme de que estábamos nosotros tranquilamente manifestándonos Nuestra Señora la Dolorosa de Ayuso y han aparecido una serie de moros a tratar de conquistarnos. ¿Usted se cree que esto en normal?

- ¿Ha probado a apagar y encender?

- ¿Cómo?

- Ay, disculpe, la centralita, que se ha vuelto a liar. ¿Qué me estaba diciendo?

- Pues eso, lo de los moros. Menos mal que les hemos retado a un duelo de cante, han perdido y se han ido. Esos nos vuelven por aquí en un año, por lo menos.

- Todo arreglado entonces, ¿no?

- Huy, qué va. Es que después nos hemos encontrado con un grupo de indios, muy críos, todos muy descarados, que andaban perdidos, que no querían crecer, decían. ¡Pero si parece que llevasen aquí toda la vida! Además estaban muy rojos, más nosotros, y eso que nos hemos pasado el día cara al sol. 

- Señor, ¿me va a decir su problema? Es que mi jornada laboral está a punto de terminar y me tengo que marchar.

- Vaya servicio... Pues nada, verá, que a los chavales hasta les hemos cogido cariño, creo que aún podemos cristianizarlos y llevarlos por el buen camino, tienen buenas tablas, llegarán lejos, aunque será largo el camino.

- Si no necesita más ayuda, procedo a colgarle el teléfono. Se queda usted aquí solo. Pase un buen día.

- Y va y me cuelga la tía... en fin, voy a ir recogiendo las cacerolas, quién sabe si las volveremos a necesitar el viernes...

jueves, 20 de febrero de 2020

Crónica literaria de la 2ª noche de Semifinales del #COMBA2020

¡Buenas noches! Terminan las semifinales, nos han dejado otras grandes seis actuaciones y ya estamos nerviosos por saber qué seis murgas pasarán a la final del viernes. Mientras lo esperamos, os dejamos nuestra crónica de es ta segunda noche de semifinales.

- ¡Sueños, sueños! ¡Vendo sueños! Venga, que son los últimos y me los quitan de las manos. Eso, y que tengo que cerrar para marcharme...

Una bonita escena mañanera de mercadillo, donde un creador de sueños miraba el reloj y pensaba "cinco minutos más, a ver si lo vendo todo".

- Buenos días, yo venía buscando algo para ligar, una colonia, un jersey, un péndulo hipnotizador, ¿no tendrá usted...?
- Un momento, ¿me deja pasar? Terminaré pronto que me queda poco.
- ¿Poco de qué?
- De vida.
- Ah, entonces sí, atienda al caballero.
- No vendrá usted buscando un elixir de la eterna juventud, ¿verdad?- preguntó el creador de sueños.
- Bueno... eterna, eterna, no, con que sea para veinte años me vale.
- Ni veinte ni veinta, lo último que tenía se lo llevó Matías Prats, así que puedo afirmar que "te quedan dos telediarios"-. Este comentario provocó que el enfermo se marchase lentamente.
- Qué cruel es usted, ¿sabe lo que le digo? Que paso de sus potingues para ligar, me lo voy a llevar a tomar una copa, que pa lo que le queda...
"Menos mal, porque no tenía nada para darle".

- A ver, vaya cerrando, por favor, que tiene que marcharse.
- Hombre, Don Joaquín, ¿también dirige usted todo esto?
- Yo soy el Presidente Alcalde, y hoy guarda jurado. Aunque estoy ya terminando la ronda, es el último en recoger.
- ¿Y aquel puesto de allí? Donde está la flamenca y aquel hombre medio desnudo. Donde ella le canta fandangos y él le cuenta chistes: Sí, allí, que ella le enseña ropa y él no sabe qué ponerse. ¿Los ve? Que ella dice que quiere independizarse pero en Badajoz, y que él quiere huir y mimetizarse con cualquier cosa para que no lo pille el marido de su amante. Sí, hombre, que ella canta como los ángeles y él una labia impresionante... aunque visto desde aquí, es lo único que tiene impresionante... Bueno, en resumen, ¿ellos no se tienen que ir?
- No, caballero, ellos tienen un permiso especial para estar hasta el viernes.

Y el soñador recogió, recordando años no muy lejanos, cuando él también se quedaba hasta los viernes.

miércoles, 19 de febrero de 2020

Crónica literaria de la 1ª noche de Semifinales del #COMBA2020

Saludos, hoy es de esas noches que hacen afición al Concurso de Murgas, con varias murgas con aroma a finalistas y otras que se podrían quedar muy cerca. Vamos con nuestra particular crónica de la primera noche de Semifinales del COMBA 2020.


- Cristo, ¿cómo has llegado tan pronto? Ah, ya sé, has venido volando.
- Que no, Piti, primo, que eres tú el que llegas tarde, mira, más de veinte minutos.
- Perdona socio, me tendré que robar un reloj por ahí, que se ve que ya no fabrican recambios para el Flick Flack que guardaba en mi casa. ¿Dónde vamos hoy?
- ¿Cómo que dónde vamos? A rezarle a la virgencita para que me dé poderes de una vez.
- Qué me dices... si yo en la cárcel iba todos los días para pedirle que me soltaran. Y no me escuchó hasta el último día, ya es casualidad. ¿Te he llegado a contar cómo eran los policías de la cárcel?
- Cuenta, pero rápido.
- Es muy largo, parecían los Village People, un día vestían de indios, otro de vaqueros, no recuerdo si algún día incluso de albañiles... Eso sí, de la mejor calidad humana y lo hacían siempre muy bien, les deseo que aguanten mucho en sus puestos.
- Pues sí, primo, sí, qué cosas. Queda un rato para que empiece, ¿vamos a la sala de al lado? Han puesto unos cuadros tope raros que parece que el tío se flipó mazo al pintarlos, creo que están a punto de quitarlos, pero aún podemos verlos.

- Pero si está petado de gente- dijo Cristo al ver un guía enseñando la muestra de cuadros a más treinta turistas- oye, compadre, ¿os queda para mucho?
- No, unas pinceladas más sobre este artista surrealista y ya se marcha este guía. Cada año lo hago mejor, pero no consigo que me renueven y...
- Que vale, que pin, que pam, suerte el año que viene. ¡Piti!, ¿nos vamos a misa? Hoy hablan de Moisés, o de Noé, o de Ava y Edán.
- ¿Otra vez? La semana pasada también salieron esos y seguro que toda esta semana hasta el final contando la historia. Y encima ahora se paga el cepillo con tarjeta y no se pueden robar las monedas. Mira, ¿sabes? Me voy a quedar aquí fuera fumando hasta que acabes. Incluso si ves que estoy distraído cuando salgas, déjame, ya me quedo yo aquí.
- Tú mismo, el Cristo se va.
- Que la paz sea contigo.

sábado, 15 de febrero de 2020

Crónica literaria de la 4ª noche de Preliminares del #COMBA2020


Buenas noches, acaba de terminar la última noche de Preliminares, hemos disfrutado ya de las veinticuatro murgas y, mientras el jurado termina de contar los puntos y nos dice las doce agrupaciones semifinalistas, os dejamos la crónica de hoy, recién salida del horno y algo más corta de lo habitual:


- Venga, vayan apurando las copas, por favor, que la celebración de la boda ya ha terminado- dijo el vigilante de seguridad, Joaquín Parra.
- Oiga, ¿usted no es el que ha casado a los novios también?
- Claro, soy el nuevo alcalde y tengo potestad para casar. Y sí, antes de que preguntéis, también os he servido las copas y os llevaré en el autobús a vuestras casas. Así que venga, arreando para fuera, que en media hora nos vamos y ya no volveremos por aquí.

El grupo de amigos divorciados del novio criticaban la boda y lo corta que había sido.
- Dijo que era de mañana y ha durado de doce a dos. Mirad, habían contratado una flamenca para que les cantara y la pobre se quedará sin actuar. Buena mujer, ¿qué va a hacer usted?
- ¿Yo? Irme a un cumpleaños con fiesta de disfraces de distintos años que había rechazado, pero que ahora sí que me voy a pasarme un ratito, actúo y cobro, que la fiesta está bien, cumplen muchos años, pero igual por eso no se alargará mucho.
- Si después quiere llamarnos, podríamos...
- Después tengo que cumplir la última voluntad de un enfermo terminal, que quiere verme actuar y que le cante algo antes de morir. Aunque creo yo que ese enfermo tiene mucho cuento y la semana que viene lo veremos por aquí.
- Ah, perfecto, pues la semana que viene nos vemos todos, que estaremos mucho más tiempo por aquí buscando buscando pareja.
- Ya veremos, ya veremos, que igual aguanto yo más que vosotros...- con esta enigmática frase, la flamenca se levantó y se dirigió a su roulotte.
- Espera, dinos tu nombre por lo menos.
- Carmen. Pero me puedes llamar la Faraona.

viernes, 14 de febrero de 2020

Crónica literaria de la 3ª noche de Preliminares del #COMBA2020

Buenas noches, acaba la tercera noche de Preliminares, también con sorpresas, alguna incluso desagradable, pero con un nivel de humor y espectáculo muy grande. Nosotros solo podemos aportar una crónica de esta noche. Toda vuestra:


- ¿Sí? Hola, buenas tardes, ¿es SuperCristo? Sí, verá, es que necesito que venga a rescatarme, que estoy atrapado en un edificio y no puedo bajar-. Esta es la llamada de un pobre hombre, sorprendido por un marido en plenos juegos amatorios con su mujer y que ha tenido que salir como alma que lleva el diablo... (un momento, que me llama Marwan para decirme que eso es del año pasado, les digo que es una forma de hablar), con la ropa a medio poner y se ha quedado atrapado en la cornisa de un sexto piso. Ha buscado un superhéroe y es el único con el que ha conseguido contactar.
- Pues mira, chulo, ese tipo de trabajos no los suelo hacer, pero por mis hijas que por un amigo, lo que haga falta. ¿Cuánto eres capaz de aguantar ahí arriba?
- Frío no hace, y en el bolsillo del pantalón llevaba una barrita de muesli, así que hasta la semana que viene estaré aquí seguro. Pero vamos, que si vienes antes, mejor.
- Claro, suprimo, la semana que viene estoy yo allí también. Cuando vaya te llamo para pedirte la dirección, que en cuanto robe un coche y un GPS, allí me planto para salvarte.

-Y qué hago yo aquí una semana entera esperando- dijo el pobre hombre para sí después de colgar a Cristo- si al menos tuviera algo para leer... un momento, este libro no estaba aquí antes, ¡mira qué bien! Algo para comer tampoco estaría mal... anda, unas croquetas, ¿y esto?
- Pst, aquí.
- ¿Dónde? No te veo.
- En el ático izquierda, ¡hola!
- Muchas gracias por todo esto, pero ¿tú quién eres?
- Yo aquí tengo mi taller de sueños (ahora sí, Marwan, ahora sí). ¿Qué te ha pasado? ¿Algo con la del sexto?
- Sí, ¿cómo lo sabes?
- Bah, cada semana les pasa a dos o tres, la mitad del tiempo estoy cumpliendo los deseos de los amantes furtivos que se escapan por la cornisa, nada nuevo. Estaré aquí hasta la semana que viene por si me necesitas.
- ¡Espera! Una última cosa, ¿podrías hacer que se separaran esos dos y así me quedo con la mujer?
- Humm, el tema sentimental no lo trato, pero déjame que avise a mi amigo Valentino y él te podrá ayudar.
- Vale, muchas gr... Huy, ¿tú eres Valentino? ¡Qué rapidez!- un angelito apareció de pronto desde el cielo... y dejó caer a otro angelote en pañales en la cornisa.

- Sí, soy yo, que como no vuelo, le he pedido a mi hermano Cupido que me acerque. Yo soy Valentino, el separador. No, de libros no, no hagas el chiste. Yo separo lo que está unido.
- Necesito que separes a esa pareja que se ve por la ventana.
- Sin problema. Lo que pasa es que no he traído las flechas del desamor, las he dejado en el otro carcaj. Y no te aseguro que luego mi hermano pueda volver a traerme. Sé dónde encontrarte si vuelvo, huy, ahí está. Hasta pronto.

"Pues creo que voy a echar una cabezadita", pensó en cuanto se volvió a quedar solo. Con cuidado de no caerse hacia la calle, cerró los ojos y se durmió.

Le despertó un grupo de gente que seguía a un tipo con un paraguas naranja.
- Y para seguir con esta visita por escenarios del Carnaval de Badajoz, especial para verdaderos carnavaleros, si miran hacia arriba, podrán ver a un Mirinda en su actuación de 2020.
- ¡Buen hombre!- gritaron desde el grupo de carnavaleros- si quiere, puede tirarse y nosotros lo cogemos. Nos han dado un telón en el López de Ayala y lo podemos usar para atraparlo.
- No, muchas gracias, que si no, me estropean la actuación. Y déjenme dormir, por favor.

- El hombre tiene razón- dijo el guía-, que a ustedes y a nosotros nos queda poco tiempo aquí y un guía profesional como yo aún tiene mucho que enseñarles a unos verdaderos carnavaleros como ustedes, pero, ¿me están escuchando? Dejen de maquillarse y coserse disfraces, que no es el momento. Gracias, miren, allí tienen la estatua de Luis de Morales, que inspiró a los Agüitas en 2002. A la derecha, la muralla a la que cantó Dakipakasa en 2006; a la izquierda está el mercadillo de la Plaza Alta que dio a ChimiXurris su primera final y al fondo, junto a aquella estatua con tres cabezas, está la nave donde viajaba Paco Antena en 2017, que dio la victoria a Al Maridi. Ah, y aquí está el autobús que les devolverá a sus casas. ¡Buenos días!

jueves, 13 de febrero de 2020

Crónica literaria de la 2ª noche de Preliminares del #COMBA2020

Buenas noches, termina la segunda noche de Preliminares y toca presentaros la crónica correspondiente. Recordad que es diferente a las que leeréis en otros medios. Ni mejor, ni peor, diferente. Disfrutadla.

- Allí al fondo pueden ver el set donde se está rodando El Exorcista. Cuidado, no se acerquen mucho, no les vayan a salpicar.
El guía turístico de la Ciudad del Cine de Badajoz (sí me lo acabo de inventar, pero es un recurso literario de la ficción, venga, seguid leyendo), estaba enseñando los diferentes escenarios a un grupo de gente muy variopinta: una cargada con una barbacoa, otra con una cesta de flores, una abuela y su bastón... No prestaban mucha atención y no hacían más que mirar el reloj. Mientras, el pobre guía les intentaba transmitir sus valiosos conocimientos.

- A la derecha pueden ver que están rodando una de romanos ambientada en Emérita Augusta. Antes de empezar a rodarla parecía muy poco atractiva, pero ahora que han empezado, resulta que los actores son muy conocidos y tiene buena pinta. Incluso se habla de rodar una segunda parte. Esta primera están a punto de terminarla.
- ¿Y sabe si tienen para mucho?- preguntó la choni del grupo.
- Pues pa unos cuatro días, más o menos.
- Ah, eso es demasiado para nosotras. Nos tenemos que ir ya, que luego nos quitan el sitio en San Isidro. Hasta otro rato.

El guía se quedó solo, sin nadie a quien enseñar. Miró la hora, aún le quedaba mucho tiempo para acabar su jornada. Además, a la semana siguiente tendría que volver a enseñar aquel inmenso local. Mientras deambulaba por sus pasillos, sonreía, sabiendo que su trabajo estaba bien valorado, aunque llevaba tiempo soñando con el ascenso. Pero tenía paciencia, sabía que algún día llegaría.

Tan absorto estaba en sus pensamientos que no se dio cuenta de que se le acercó una mujer y le soltó:
- Qué joven tan apuesto, seguro que vienes a hacer un papel de galán, no, no, mejor, el de un neurocirujano seductor. ¡No, espera! Eres el prota de la nueva peli de Tarzán. Bueno, da igual, en cualquier caso, ¿necesitas representante?
- Pero Jacinta, que soy yo, límpiate las gafas.
- Ay, perdona, hijo, no te había reconocido, si nos presentaron ayer. He preguntado a todo el que me cruzo y nadie quiere que lo represente. Creo que voy a dejar este trabajo y me voy a dedicar a otra cosa.
- No digas eso, verás, ¿cuántos contratos has firmado desde que estás aquí?
- Ninguno.
- Ah, entonces igual sí hay que plantearse cosas.

Y de nuevo volvió a quedarse solo, pero no por mucho tiempo. Sonidos de disparos y gritos llegaron a sus oídos provenientes del rodaje de una película de indios y vaqueros: su género favorito. Y allí se quedó el resto de la tarde.
La película era en realidad un musical basado en el humor. Los vaqueros hacía un chiste y replicaban los indios. Los indios cantaban una estrofa y los vaqueros se la devolvían. Volaban balas y flechas, tipis y cantinas eran arrasados y entre todos levantaban una polvareda impresionante que se esparcía más allá de los límites del escenario.
Cuando se disipó, los vaqueros yacían en el suelo, heridos pero no muertos; mientras los indios celebraban por la batalla ganada. Aún quedaba mucho para ganar la guerra, pero el primer paso ya estaba dado y esperaban con ganas la siguiente.

miércoles, 12 de febrero de 2020

Microcrónica literaria de la 1ª noche de Preliminares del #COMBA2020

¡Buenas noches! El COMBA ya comenzó, ¡y de qué forma! Junto con las risas y las emociones no podía faltar otro clásico: nuestras crónicas en formato Microrrelato de ficción. Vamos con la de esta noche:


El Director y la regidora del Museo pasean por los pasillo mirando atentamente a los visitantes. De pronto, se paran a ver a un hombre con mal aspecto que mira con curiosidad unos cuadros de animales.
- ¿Sabemos quién es ese? ¿No deberíamos echarlo?
- Lo llaman el Piti y se pasa el día entero aquí. Me han hablado de su pasado y te advierto que es mejor que no le digamos nada.
El Director decide hacerle caso y el contacto se limita a un "buenos días" de cortesía.

- Qué poca gente hay viendo esta colección de animales, ¿no?- se lamente el director-. Son de un gran pintor, pero hay que reconocer que, aunque ha habido cambios en su estilo, esta no es su mejor obra, aun no tengo claro que lo renovemos una semana más.
- Yo ya se lo advertí, que igual ese cambio hasta de nombre no era igual lo más acertado...
- En cambio, mira las otras dos salas: la de Dalí, que, a pesar de la pinta de sieso que tenía el tío, los cuadros tienen bastante gracia y son muy originales, esta colección pertenece a la primera que hizo tras su retiro espiritual de un año, y se ve que le fue bastante bien. Y también la de motivos bíblicos, que son muy fieles al relato del Antiguo Testamento, pero a su vez parecen más amables e incluso más divertidos ue los relatos originales. Nos van a salvar la temporada, todo el mundo los admira, hace fotos, capta los detalles de los cuadros... ¡Estas dos exposiciones están renovadas una semana más desde ya!
- Le voy a decir una cosa, Director, conste que yo ya le advertí que serían un puntazo, no me dé las gracias.
- Le advertí, le advertí... ¿pero usted ve el futuro o qué?
- Más o menos. Es más, preveo pronto un gran momento de sufrimiento seguido de una gran calma.
- ¿Pero qué se está usted invent...?- El Director no pudo terminar la frase.

Un grupo de unas quince personas vestidas de rojo irrumpieron en el Museo, haciendo que la gente se arremolinara en una esquina.

Hablaban todos a la vez, pedían cosas, hacían reivindicaciones... sabían lo que hacían, pero no parecían gente veterana.
En un giro inesperado de los acontecimientos, Piti, del que nos habíamos olvidado, se acercó a ellos con parsimonia, le dijo algo a su líder al oído y el grupo entero salió huyendo, sin mucho pinta de volver por allí en un tiempo.
- ¿Qué les has dicho para que se vayan así?
- Se lo diré si me deja que esté por aquí toda la semana que viene. Si estoy aquí no estoy robando fuera.
- Está bien, tiene mi palabra y un pase indefinido a la colección, y ahora cuéntemelo.
- Parece que no les ha gustado que les dijera que habían sido los últimos en llegar, porque como los últimos serán los primeros...- y, dicho esto, se marchó a seguir mirando cuadros.
- Señor Director, recuerda que le dije que no debíamos echar a este hombre, vamos que se lo...
- Que me lo advirtió, sí, me lo advirtió. Mire, señorita, me estaba planteando seriamente rescindir su contrato, pero ahora me estoy planteando seriamente renovarle una semana más.
- Muchas gracias, Director. Pero ya lo sabía.

jueves, 28 de febrero de 2019

Microcrónica literaria de la 2ª noche de Semifinales del #COMBA2019

El Restaurán estaba prácticamente vacío, solo tres mesas ocupadas, con un total de cuatro comensales y ningún plato sobre ninguna mesa. En la única mesa con dos personas, dos hombres charlaban sobre el problema de uno de ellos:

- ¿Así que lo que quieres que te haga es una tatusucción?
- Eso es, doctor. Tengo el nombre de mi ex novia Mari Carmen tatuado en el pecho y, aunque no pierdo la esperanza de que vuelva, he visto sus últimas actualizaciones de Instagram y no tiene pinta de estar sufriendo. Necesito quitarme ese tatuaje para no tener que acordarme de ella y poner a llorar como un muffin cada vez que me quito la camiseta.
- Te voy a ser sincero, es una operación estética que lleva mucho tiempo y yo justo he cogido vacaciones hoy, me voy una temporada fuera. Pero en cuanto vuelva, te llamo y lo retomamos, ¿te parece?
- No mucho, pero es lo que hay... me pintaré con un permanente encima mientras tanto- y, cambiando de tema, preguntó al compañero-. Oye, ¿no tienes hambre? ¿Cuánto hace que pedimos la comida?
- Más de media hora. Voy a preguntar, ¡camarero! ¿Sale ya nuestra comida?

El camarero se les acercó con gesto ufano y risueño, todo lo contrario que las noticias que les dio:
- Lo suyo eran dos ensaladas, ¿verdad? Están a punto de salir, pero aún tienen que esperar un poco. Entiéndanlo, no es época de lechugas y las acabamos de plantar, así que les costará germinar- los dos amigos iban a contestar enfadados, cuando otro de los comensales también levantó la mano airadamente-. Ah, y cuenten con que, antes de ustedes, estaba aquí Ramón, nuestro fiel cliente; él ha pedido una pierna de cordero, y aún la estamos esquilando, pero queda poco ya, no te preocupes- finalmente, la señora de la tercera mesa también estaba a punto de hablar, pero el camarero se le adelantó- Ajá, y finalmente sepan que Eva ha sido la primera mujer en llegar y nos ha pedido una tarta de manzana. Como se nos han terminado las manzanas, hemos tenido que cambiar la receta ligeramente y se la vamos a hacer de bayas de goji, pero no se preocupe, en cuanto los cocineros sepan cómo diablos se cocina eso, la tendrá.

En cuanto el camarero cerró un segundo la boca, todos los comensales se pusieron a gritar y a quejarse a la vez, en un alboroto insoportable. El escándalo solo se vio superado por otro griterío aún mayor que provenía de la cocina. Todos se callaron y fijaron la vista en la puerta, que se abrió violentamente y salió una chica quitándose el gorro y el delantal de cocinera.
- ¡Me largo de aquí! ¡No solo tengo que aguantar que me traten como a una esclava, haciendo jornadas de más de doce horas y que tenga que obedecer sin rechistar! ¿También tengo que aguantar las tonterías que hace mi compañero en la cocina y que no hacen más que molestar! ¡Pues se acabó! Me voy, no quiero perderme los Carnavales, estas fechas son sagradas y prefiero estar libre que aquí encerrada en este trabajo de...

La última palabra se perdió en la inmensidad de calle, pues la chica estaba ya al otro lado de la puerta cuando la pronunció. Pero todos los que estaban en el restaurante la completaron mentalmente en su cabeza. De pronto, todas las miradas se dirigieron al chico que sostenía un plato humeante en las manos. Agachó la cabeza y volvió a la cocina.
- Ruego disculpen a mi compañero, se sacó la carrera de Física y Química, pero no encuentra trabajo de lo suyo. Trabaja aquí para sacarse unos ahorrillos, pero el problema es que mezcla la cocina con experimentos científicos y al resto de cocineros no les hace mucha gracia. Lo mismo prueba con una nueva técnica de flambeado a base queroseno, que hace unas congelaciones a base de hidrógeno líquido y nos obliga a apagar la calefacción y llevar abrigo allí dentro. De lo que está más orgulloso es de haber inventado las esferificaciones de carne picada, y a nosotros nos da pena decirle que eso son las albóndigas de toda la vida. Ahora que se ha ido la otra chica, y no tiene pinta de volver, tendrá que hacer horas extra y quedarse aquí hasta el final de la semana.

Murmullos entre los comensales, quizás pensando que, a menos cocineros, más iba a tardar su comida. El cirujano fue el primero en levantarse:
- Discúlpenme, grata es la compañía, pero yo hoy empiezo mis vacaciones y no quiero perder el primer día y, a este ritmo, parte del segundo, esperando para comer- se despidió de su amigo y se fue.

- ¿Y ustedes tres? ¿Eva, Ramón, el señor de los pañuelos? ¿Se quedan hasta el final?
- Yo me quedaré un rato más, pero no creo que pueda hasta el final- dijo entre lágrima y lágrima.
- Yo sí que me quedo, pero tráeme unas aceitunas o algo. Ay, qué suerte tienes de que esté cerrado el bar de enfrente...
- Y yo, ni se imaginan a lo que me he tenido que enfrentar a lo largo de la Historia, fui la primera en llegar, la primera en pecar, la primera en sufrir, aunque también fui la primera en probar las cremas antiarrugas, alguna ventaja tenía que tener- miradas de estupefacción entre sus tres interlocutores-... Disculpen, solo quería decir que sí, que me quedo hasta que traigan la comida, no se van a librar de mí tan fácilmente...
- Estupendo, pues voy a cocinas a ver cómo van sus pedidos, mientras tanto, les voy a poner la tele. No pierdan de vista la pantalla, porque lo que saldrá será muy interesante.

miércoles, 27 de febrero de 2019

Microcrónica literaria de la 1ª noche de Semifinales del #COMBA2019

- ¡Rápido, necesito su ayuda!- dijo un guerrero entrando como un torbellino en una coqueta tienda de sombreros.
- ¿En qué puedo ayudarle?- el sombrero ni se extrañó de aquella aparición, parecía no estar muy en sus cabales.
- Me he escapado del campo de batalla, todos mis compañeros han fallecido, la Muerte ha hecho un trabajo espléndido con ellos, rematando todo perfectamente, y ahora viene a por mí. Eso sí, va acompañado por un chaval muy raro, que apunta maneras, pues mató a once la primera batalla, pero al que no termino de verle un gran futuro ahora, no creo que pueda con muchos más... A lo que iba, que necesito que me haga el sombrero más grande que tenga y que me haga pasar desapercibido.
- Pues verá, le ayudaría encantado, pero estoy a punto de cerrar la tienda, ya vendí todo lo que tenía que vender. Si me permite un consejo, puede ir a aquel gimnasio, el olor es tan fuerte que ni la propia Muerte sería capaz de resistirlo... y mire que habrá olido cosas, la pobre.

Y el guerrero se marchó al gimnasio, escondiéndose tras cada papelera, tras cada señal, tras cada...
- ¿Dónde vas? ¿No irás a entrar ahí? Vete mejor a beber, a fumar o a cometer cualquier pecado.

Tuvo que mirar dos veces hasta que vio al diablo malo sentado en su hombro.
- ¿Dónde está el angelito bueno?- preguntó al ver que tenía el otro vacío.
- Hoy le tocaba día moscoso. No entres en ese gimnasio a hacer vida sana, aunque las chicas de la puerta te hagan gestos para que entres. Has despistado a la Muerte, me han dicho que pasa de ti y que prefiere ir a por Jarana, que tampoco le queda mucho. En cambio a ti te queda una larga vida, no la desperdicies en el gimnasio. E insisto, ignora a esas mujeres tan atractivas y con esas mallas tan ajustadas que te quieren llevar por el buen camino...

El guerrero estaba confuso, ambos planes le atraían y aunque le quedaba mucho aún por disfrutar, sabía que solo uno de los dos planes podía acompañarle hasta el Final. Por suerte, ahora que la la Muerte no acechaba, aún tenía un día entero para decidirse...

sábado, 23 de febrero de 2019

Microcrónica literaria de la 4ª noche de Preliminares del #COMBA2019

- Bienvenido a la clínica Operación Triunfo, pase a la sala de espera, por favor, enseguida le llamamos.

Tras dar las gracias con media voz, y agarrando el paquete de pañuelos para enjugarse las lágrimas, entró en el cuarto que le había indicado el celador. Había otras dos mujeres.

- Buenos días, ¿la última, por favor?
- Yo misma- dijo una de las mujeres, la que llevaba las manos encadenadas.
- Muchas gracias, entonces, ¿suponque usted será la primera mujer?- era una obviedad, pero tenía que confirmar la teoría.
- Así es, yo ya estaba aquí desde que se abrió esta clínica, y me he hecho tantos retoques que nadie me reconocería. Aunque tienen que reconocer que, siendo inicialmente una costilla, he ido a mejor.
- Las cosas como son, señorita, tiene muy buen aspecto.
- Gracias, pero aún así, seguiré viniendo, las veces que haga falta. Solo espero que el cirujano también esté esos días. De momento, me han confirmado ya la cita de la semana que viene. Amiga, ¿y tú por qué llevas esas cadenas? ¿No serás una esclava- y se rió con esa ocurrencia, pero al momento calló al ver el gesto de la otra mujer.
- Podemos llamarlo así, pero no es estrictamente cierto. Yo vengo a operarme una mancha extraña que tengo en la espalda, tiene varias tonalidades y, si se fija bien, parece un pequeño demonio. El caso es que lleva tiempo molestándome, no me deja hacer vida normal, me tiene como esclavizada. Y, para colmo, me han dicho que no lo puedo tocar, así que me obligo a llevar las manos atadas, para no alcanzar a rozarlo. Por suerte, creo que este Carnaval me podré librar de él. Una sesión más y seré libre.
- ¿Les importa si enciendo la televisión? Está a punto de terminar el partido de España y quiero ver el final- un par de gestos interpretados como "si son solo cinco minutos, adelante"le hicieron levantarse a encenderla- ¡Qué mal se ve la pantalla! Está muy oscura, parece que los nuestros son todos africanos. ¡Y encima vamos perdiendo y nos van a eliminar! Miren, yo mejor lo apago, que había muchas esperanzas en volver a hacer algo grande y al final a casa a las primeras de cambio.

En ese instante entró el doctor preguntando por la primera mujer:

- ¿Eva? Puede pasar. Le confirmó mi compañero la cita de la semana que viene, ¿verdad? Perfecto, pues nos veremos de nuevo. Vamos con su nueva sesión de cirugía...

- ¿Y usted por qué llora?- preguntó la chica de las cadenas- ¿Sigue triste por el partido?
- ¿Qué partido? Ah, no. Bueno sí, es que los jugadores me han recordado al tío que me ha robado a mi mujer de un día para otro. Aún no lo he asimilado, pero lo más grave es que tenía muchas cosas para ella que ahora no le voy a poder ofrecer: un viaje a Punta Cana, unas entradas para El Rey León en Madrid o una operación de cirugía estética. De hecho he venido para aprovecharla yo, así no la pierdo. Era para un aumento de pecho, pero espero que me lo descambien por un vale para otra cosa.
- ¿La echa mucho de menos?
- Cada hora menos, pero sí, mucho. Y yo pensaba que ella me echaba de menos a mí también. Incluso llegué a creer que me había puesto hasta un detective para vigilarme. Ayer me estuvo siguiendo un tipo con gabardina un buen rato. Pero logré despistarlo y no lo he vuelto a ver, no debería ser muy bueno, le queda mucho por mejorar.
- Eso, que practique, que nadie es capaz de triunfar al primer intento. Bueno, yo sí.

viernes, 22 de febrero de 2019

Microcrónica literaria de la 3ª noche de Preliminares del #COMBA2019

- Y hasta aquí la exposición de mi demostración sobre la Teoría de Salcines, de por qué se pierden en la lavadora los calcetines.

Todos los asistentes a la charla se pusieron en pie a ovacionar al científico de prestigio que había demostrado su gran sabiduría con aquel complicado teorema.

- Durante el día les pasaremos un email con las dos charlas que daré la semana que viene.

La sala se quedó prácticamente vacía, solo quedó un asistente, que se acercó al científico.

- Buenas tardes, es un honor saludar a todo un Premio Nobel, yo este año soy candidato, ¿sabe? Bueno, también lo es Donald Trump, así que no sé qué credibilidad tiene.

- Buenas tardes, ¿y a qué es usted candidato, si no es indiscreción?
- Al de la Paz. Sí, no me mire así, parezco un feroz guerrero, pero en realidad predico la paz. Ayer, sin ir más lejos, fui a defender a unos toros a una corrida de unos forcados portugueses.
- ¿Y se vio agraciado en su pretensión?
- Qué va, fui a defender al toro y acabó pegándome cuatro revolcones. Menos mal que los forcados solo tenían una única función. La semana que viene tendré más tiempo para seguir trabajando por la paz. Pero no quiero hablar de mí, me gustaría que me contara cómo consiguió elaborar su teoría.
- Pues se lo contaré encantado, pero no aquí. ¿Le importa que bajemos al bar de enfrente? Conozco a todos los camareros menos a uno, que nunca me atiende a mí.

Entraron al establecimiento, se sentaron, pidieron las cartas y, ocultos tras ellas como espías cutres, empezaron a cuchichear:
- Mire, mire, ese es el camarero que le decía. Solo atiende a ese cliente, siempre que vengo, están ahí. Volveremos mañana y ahí estarán, y pasado, y la semana que viene...
- Si el camarero hace bien su trabajo, y el cliente es generoso en el trato y las propinas, yo les doy mi bendición.
- Se rumorea que igual este año gana el premio al mejor camarero. Pero no me haga mucho caso, también decían que España iba a ganar el Mundial... Pero cambiemos de tema, usted quería saber el origen de mi teoría. Pues aunque no se lo crea, necesité ayuda.
- ¿De otro científico? ¿De algún investigador? ¿De Yahoo respuestas?
- No, de una rata- al ver la cara de estupefacción del guerrero, tuvo que explicarse-. Verá, yo tengo mucha sabiduría, pero la limpieza no es mi fuerte y, hace años, apareció una rata que se me quedó mirando intrigada. Desde entonces, aparece días sueltos, pero de tanto pasear entre libros, ha pasado de rata callejera a rata de biblioteca. No creo que vuelva a aparecer en una temporada, pero la última vez tuvimos una discusión bastante clarificadora y me hizo abrir los ojos. Le estoy muy agradecido.
- Qué historia más extraña. Me ha recordado a mi infancia en la granja, cuando jugaba a que hablaba con los animales, qué tiempos aquellos, creo que de entonces me viene mi amor por la paz.
- ¿Ha vuelto a aquella granja?
- Solo una vez, pero el recuerdo que tenía no se parecía a la realidad y me decepcionó, no creo que vuelva por allí. Huy, mire el camarero, ¿quiere una cerveza? Perfecto, ¿nos pone dos quintos? Gracias.

jueves, 21 de febrero de 2019

Microcrónica literaria de la 2ª noche de Preliminares del #COMBA2019

- Venga, hijo, bájate, que ya hemos llegado. Mira, ahí está.

La Muerte y su hijo se bajaron de la nube negra en la que se desplazaban habitualmente cuando llegaron a aquella dehesa medio desierta.

El hijo se hizo el remolón, pero acabó bajando y dirigiéndose al grupo de personas aburridas y enfadadas que estaban allí. El chaval estaba aprendiendo el oficio y, aunque no le gustaba mucho, sabía que al menos debería ejercer una vez más.

- Mira y aprende, hijo- el padre llamó la atención del numeroso grupo de personas, que se cobijaban bajo la sombra que daba aquel tren humeante que se había estropeado horas antes-. Buenos días, señores, soy la Muerte, y vengo a llevarme a uno de ustedes.

Palidez, confusión, miedo y algún desmayo siguieron a esta declaración, mientras, la Parca impasible sacaba una lista y la repasaba en silencio. Un silencio tenso.

- Y quien tiene que poner fin a sus días es... - más silencio abrumador, como si fuera la ceremonia de los Goya- ¡el tren! El resto, por favor, circulen, no se me amontonen. Por aquí no los volveremos a ver en una temporada.

Cuando la muchedumbre se marchó, el padre siguió con el aprendizaje y le dijo a su retoño que llamase para avisar de que enviaban un alma para arriba.

- ¿Hola? Quería hablar con el representante religioso, ¿es posible?
- Para empezar, ¿con cuál? Tenemos a uno de cada, esto parece el Corte Inglés el primer día de rebajas. Y después, no creo que le puedan ayudar mucho, ya sabe que cada vez hay menos gente con fe y su oficio se está perdiendo. Aunque, curiosamente, cuando llega la despedida, todos se acuerdan de ellos.
- Pues... la verdad... ¿le puedo dejar un recado y se lo da al primero que pille? Perfecto, apunte...

A la Muerte se le saltaban las lágrimas al ver cómo su hijo aprendía. Nunca sería mejor que él, que era de las más grandes, pero tampoco lo hacía mal: compartirían alguna muerte más.

Una vez terminado el trabajo, fueron a dar una vuelta mientras repasaban conceptos.
- ¿Ves a aquel abuelo con sus nietos? ¿El que se ha quedado encajado en el trenecito de madera tratando de perseguir a la pequeña? Pues es el típico que puede aparecer en la lista mañana mismo.
- Se le ve con ganas y vitalidad, aunque tuvo tiempos mejores. ¿Venimos a por él?
- No seas cruel, creo que con el incidente del trenecito ha tenido bastante y no volverá por aquí en un tiempo.

Estaban a punto de terminar la jornada laboral cuando les llegó un mensaje. Les avisaban de una situación de intrusismo laboral: una reina de no sé qué país, debido a no sé qué afrenta, se tomaba la justicia por su mano y mandaba a cortar las cabezas alegremente, como quien pide que le corten lo verde de los puerros en la verdulería. La notificación venía de un infiltrado en aquel país, un sombrerero que estaba más p'allá que p'acá, pero que llevaba tiempo haciendo bien su trabajo. Le pidieron que vigilara de cerca a esa Reina mientras ellos llegaban, "sin problema, estaré aquí una semana más". De camino al local del sombrerero, comentaron si había llegado el momento de cambiar el uniforme de Muerte y empezar a llevar, por ejemplo, bombín.