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jueves, 8 de febrero de 2018

Microcrónica literaria de la 3ª noche de Semifinales del #COMBA2018

Todo San Francisco estaba tomado por una legión de jóvenes inventores que estaban celebrando su convención. Cada uno exponía lo que mejor se le daba y el público se podía acercar a comentar con ellos y a preguntarles. En una de las carpas, un chamán entabla conversación con uno de los chicos:
- ¿Y dices que este ungüento es bueno para el dolor de cabeza?
- Le soy sincero, esto que le ofrezco no es lo mejor del mundo, pero si usted se lo aplica durante veinte minutos, le va a hacer sentir mejor e incluso sonreír.
- Me lo voy a llevar, aunque esté en fase experimental, seguro que se lo puedo aplicar a alguien.
- Buena elección. ¿Volverá usted el próximo día a la clausura?
- Claro, casi nunca he faltado el último día. Este año no va a ser menos, espero verte por allí, para que sigas aprendiendo.

En otra carpa, un grupo de activistas se interesaban por los compuestos de algunos inventos:
- ¿Seguro que este líquido no contiene CFC? Ya sabes que están prohibidos
- Totalmente seguro. Todo lo que verá aquí es natural, elaborado y probado por nosotros mismos y puesto en exposición con todo nuestro cariño.
- Bien, chicos, bien. Es agradable ver que unos jóvenes se preocupen por el respeto a lo que les rodea. Que esto lleva aquí muchísimo más tiempo que vosotros, no vengamos a cargárnoslo en un momento. Os dejamos, que tenemos que preparar una manifestación para el próximo día, aunque al final no sabemos si estamos convocados. Por si las moscas...

Y más allá, otra conversación entre joven inventor y público:
- No, no me fío. Demasiado barato y demasiado bueno dices que es este aparato para quitar pelusas, como para que sea verdad.
- Se lo aseguro, por un par de monedas, le dejamos este aparato, que le va a ser de gran utilidad. Aproveche ahora, quizás dentro de unos años nuestros inventos valgan millones. Venga, llévese uno, no sea tan desconfiado.
- No sé, no sé, no me fío de que sirva...
- Mire, déjeme la chaqueta esa cochambrosa que lleva. Acerco el aparatito, doy al botón y ¡ya está! En menos de un minuto, ni una pelusa.
- Me lo voy a llevar porque me has caído bien, pero hasta que no vea el suelo de debajo de mi cama sin una pelusa, voy a seguir desconfiando, que lo sepas...

En un descanso, un grupo de músicas callejeras se subió al templete, en medio de la plaza. Y rápidamente se vieron rodeadas de mucha gente que quería escuchar sus grandes voces y sus bonitas letras. Cuando terminaron, el público rompió en aplausos y una de ellas cogió el micrófono:
- Buenas tardes, que ese aplauso se extienda a la labor de estos chicos que, con lo pequeños que son, han hecho cosas que mucho mayores no seríais capaces. ¡Seguid así! Y sobre nosotras, agradecemos que nos hayan prestado un rato de su tiempo y esperamos verles en nuestra próxima actuación, el día de la clausura. Nosotras nos hemos ofrecido a actuar de nuevo, esperemos que lo atiendan. ¡Muchas gracias!

Tal era el alcance esta convención, que un programa de televisión se interesó por este fenómeno y se dispuso a entrevistar a uno de los jóvenes inventores.

- A ver, chaval, prevenido, que entramos en tres, dos uno... Hola, amigos de lo extraño, soy Íker Jiménez, esto es Cuarto Milenio y hoy nos hemos desplazado hasta Badajoz, donde se está llevando a cabo una curiosa convención. Estamos con uno de ellos. Buenos días, ¿cuánto tiempo lleváis haciendo esto?
- Hola Íker, pues es el tercer año, cada vez somos más y de más nivel. Cada vez tenemos que esforzarnos más para poder destacar.
- Pero esto, ¿es una competición?
- Hay premios, pero lo que nosotros buscamos es presentar a todo el mundo que quiera verlo lo que hemos preparado durante tantos meses con tanto esfuerzo e ilusión, seguir creciendo, seguir aprendiendo y algún día llegar, rodeados de nuestros amigos, a poder exponer en alguna convención internacional como hacen los mayores.
- Sabias palabras, chaval, escuchar a alguien de tu edad hablar así sí que es paranormal. Muchas gracias por tu presencia. Nosotros nos despedimos aquí, gracias por escucharnos un día más. El próximo día no estaremos, pero sí en la próxima edición.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Microcrónica literaria de la 2ª noche de Semifinales del #COMBA2018

- ¡Buenas tardes! ¡Bienvenidos a este nuevo espectáculo de nuestro circo! Esta Compañía está deseando mostrarles a ustedes lo que llevamos tanto tiempo preparando, apenas llevamos unas pocas funciones, pero esperamos que un público tan preparado como ustedes sepa apreciar nuestro trabajo. Sin más, les dejamos con el primer número: ¡nuestro mago!
El director de la pista se marchó entre aplausos y dejó paso al ilusionista, vestido con levita y chistera. Tras presentarse, pidió un voluntario y escogió al único que no levantó la mano.
- Buenas tardes, ¿le gustan a usted los trucos?
- Psé, si no los entiendo, no, y si los entiendo, pierden la gracia.
- Qué gracioso el caballero. Bien, empecemos por un clásico, ¿quiere ver aparecer un conejo de este sombrero?
- Boh, ¿el del conejo? Ese ya me lo sé, lo tienes escondido en el...
- ¡Y un fuerte aplauso para el señor, que ya vuelve a su sitio!- interrumpió el mago antes de que desvelase el truco, y luego añadió por lo bajinis- será jediondo el tío...
- Te he oído, y que sepas que me voy a quedar aquí toda la función. Y también tengo entradas para la siguiente- replicó el hombre de abrigo negro y cara de amargado.

El mago pudo terminar su número y se dio paso a la siguiente actuación: los acróbatas, realizando saltos imposibles y toda clase de piruetas. Mientras, en la segunda fila, dos madres muy diferentes que habían llevado a sus hijos cuchicheaban:
- Me encantan estos números modernos, donde se aprecia el arte, la esencia, se transmite un mensaje con cada salto. Toma Jonathan, comete el Tigretón de soja.
- Pues donde se pongan los clásicos domadores de leones de toda la vida, que se quite esto. Silverio, toma el bocata de chóped.
- Mañana voy al concierto de Maluma, que me encanta.
- Yo también voy mañana a un recital, de José Luis Perales.
- Pero el viernes volvemos aquí, ¿no?
- Eso por descontado.

Llegó el descanso y, mientras fumaban un cigarro en la puerta, dos amigas comentaban la función:
- Me está gustando mucho, los artistas son muy jóvenes y se les ve un gran futuro.
- Estoy de acuerdo, Rocío. Tienen arte, gracia, valentía, pronto serán artistas consagrados.
- ¿Pero sabes qué es lo que más me gusta? Que la mayoría sean chicas. ¡Las mujeres al poder! Este tiene que ser el reflejo de nuestra sociedad.
- Qué feminista te has vuelto últimamente. Me parece muy bien, pero yo creo que, si se les enseña desde pequeños, a estos niños no habrá que explicarles  nada sobre el feminismo y que ellos solos verán la igualdad como natural. Una pena no tener entradas para la siguiente función.
- Qué razón tienes. ¡Corre, que ya suena la música y creo que vienen los funambulistas!

Efectivamente, una chica subida a una plataforma a gran altura estaba dispuesta a andar sobre una cuerda sin más ayuda que su equilibrio. Nadie hablaba. Todo el público contenía la respiración. Un único pensamiento recorría las mentes de todos los espectadores: "Dios mío, Dios mío...". Tan fuerte fue esa proclama que, de pronto, la carpa se iluminó y el mismísimo Dios se personó allí.
- ¿Me llamabais? Me ha parecido sentir una invocación. ¿Nadie? Ah, ya sé lo que ha pasado, esta pobre chica se va a arriesgar, no queréis que le pase nada y os habéis acordado de mí, ¿no? Ya me ha pasado esto más veces. Pero mira, me ha caído bien esta compañía, me voy a quedar a mirar, y también en la próxima, ya que estamos. Por favor, chiquilla, adelante, que seguro que lo consigues.

Número tras número, la función llegaba a su fin y, cuándo el director saltó a la pista para despedirse, un espontáneo saltó a la pista y pidió el micrófono.
- Señor, se le ve un poco perjudicado y tiene mala cara, como un color verdoso, pero aquí tiene el micrófono.
- Yo estoy, hip, perfectamente. Bueno, confieso que llevo dos copas de más, pero voy a aprovechar que es la última vez que voy a estar aquí esta temporada y que los borrachos nunca mienten para deciros, hip, como si fuera vuestra conciencia, que sigáis adelante persiguiendo vuestro sueño. Que si, hip, queréis llegar donde vuestros ídolos están ahora, tenéis que trabajar, pero también tenéis que mantener la ilusión. De nada vale esforzarse en algo en lo que no creéis y, sobre todo, rodeaos siempre de vuestros, hip, amigos y seres queridos. Si alcanzar un objetivo es gratificante, lo es mucho más si estás rodeado de la gente que queréis. Vais por el buen camino, chicos, pero no os confiéis: innovad, pensad, entrenad, practicad y, sobre todo, divertíos, así consigueréis todo lo que os propongáis. Y ahora, ¡un aplauso para estos chicos! ¡Salud!

martes, 6 de febrero de 2018

Microcrónica literaria de la 1ª noche de Semifinales del #COMBA2018

- ¡Venga niños! Poneos cada uno en vuestro asiento, que el viaje va a comenzar.
Un peculiar barco pirata lleno de bucaneros iba a comenzar un vuelo a baja altura sobre la ciudad de Badajoz. Iban con la ilusión de verlo todo, de aprender y, de paso, apropiarse de alguno de sus tesoros.
- Mirad a vuestra derecha, admirad la Alcazaba, sus monumentos e imaginad los tesoros escondidos que oculta y que aquel arqueólogo está tratando de desenterrar.
- ¿Es famoso ese señor?
- ¿Que si es famoso? Es el más veterano de todos, siempre trabaja con seriedad y esmero. Es humilde y sincero y hace muy bien su trabajo. ¡Mirad! Nos ha visto y os está saludando, ¡decidle hola!
El arqueólogo saludaba con una media sonrisa en la cara, no sabía si sería su última excavación, había hecho muchos méritos, pero por desgracia, su renovación no dependía solo de él...

- Ahora a la izquierda, niños, mirad esa plaza. Se llama Plaza de la Soledad, siempre está tranquila, se respira paz, y...
- Hoy no está tranquila, capitán, hay dos señores discutiendo.
Efectivamente, dos hombres, entre los que era imposible encontrar una semejanza, enzarzados en discusiones a cual más nimia. Y cuando parecía que iban a llegar a las manos o a levantarse e irse cada uno por su lado, se miraron y se echaron a reír.
- Ay Don José, qué cosas dices, tienes que tomarte la vida con más humor.
- Don Pepito, y usted debería pensar que no todo es cachondeo...
- ¿Habéis aprendido, niños? En la vida hay que saber diferenciar la risa de la seriedad, saber cuándo usar una y otra, y combinarlas en la proporción justa. Esa es la manera de progresar y de seguir adelante, como hacen esos señores.

- Capitán, ¿de dónde viene esa música?
- Hay una en fiesta en la Plaza San Francisco, la gente baila y se divierte. ¡Mirad como se mueve ese hombre de las gafas y los pantalones azules! Qué ritmo tiene. ¡Cómo se lo está pasando!
- Yo lo vi la semana pasada en otra fiesta, y también se lo pasaba igual de bien. Les dijo a mis padres que está divorciado y que iba con su madre, ¡mira, es esa señora de los rulos!
- Le deben encantar las fiestas, y si la semana que viene hay otra, seguro que allí está también. Pero, sobre todo, aprended cómo quiere a su madre.

- ¡Mirad qué casas más grandes! A mí me gustaría vivir en una de esas, con piscina, jardín, una portería...
- Pues, para eso, os tenéis que volver millonarios, os tiene que tocar la Lotería, como a ese señor que nos saluda.
Un ruido había perturbada su cara paz, un barco que sobrevolaba su mansión. Por suerte solo eran unos niños, con un saludito quedaría bien y podría seguir gastando tiempo y dinero.
- Dicen que ese señor va a Badajoz de vez en cuando y deja sus millones allí. Pero creo que ya ha derrochado bastante, no creo que vuelva por allí, aunque si lo hace, será bienvenido.

Tras un rato más sobrevolando la ciudad, se percataron de que alguien les perseguía. Varios hombre montados en una nube, vestidos de blanco y con una sonrisa en la cara, les dijeron que se acercasen.
- Hola pequeños, desde aquí lo observamos todo y sabemos lo que habéis estado buscando, buscáis formar parte de esta ciudad y sus tesoros. Queréis triunfar, queréis llegar a donde otros llegaron antes. Y os podemos decir que vais por el buen camino, no os desviéis, hacedlo todo con seguridad, pero con humildad y, sobre todo, con la mayor Dignidad. Levantaos si os caéis y dejaos aconsejar por quien sabe más que vosotros.
- Muchas gracias por esos consejos.
- De nada, nosotros sabemos lo que es tocar el cielo, y siempre estaremos aquí, para ayudaros en lo que haga falta.

Tras este último encuentro, tocaba volver. Les quedaban muchas jornadas para viajar, para aprender. Pero ya tocaba descansar, ya vendrían otras odiseas y cada vez sería más grande el tesoro a conseguir.

sábado, 3 de febrero de 2018

Microcrónica literaria de la 5ª noche de Preliminares del #COMBA2018

Ella, una música callejera; él, un activista luchador por las causas justas. Entre ellos había surgido algo más que una amistad.
El grupo al que él pertenecía había escuchado un rumor sobre que iban a retirar los bancos de San Francisco y decidieron ir allí para defender el patrimonio de la ciudad. Pero no fueron los únicos: un grupo de chicas, artistas que tocaban siempre delante de esos bancos, ya se habían colocado alrededor de uno de ellos, impidiendo que nadie accediese a ellos.
Durante toda la mañana, más de veinte personas protegiendo el mobiliario urbano ante una amenaza que, por el momento, no hacía acto de presencia.
Al caer la noche pensaron que quizás no había sido buena idea montar tanta guardia. Decidieron que, hasta la mañana siguiente solo se quedaría un miembro de cada grupo. Y les tocó a ellos.
Tras un rato de comentarios banales por parte de él y de la interpretación de un par de canciones por parte de ella, hubo un silencio incómodo. Hasta que él habló en un alarde de romanticismo y caballerosidad:
- Voy a escuchar el programa de Íker Jiménez, ¿quieres un auricular?
Ella aceptó, básicamente porque no tenía otra cosa con la que entretenerse...
"... sí, amigos de la Nave del Misterio, vamos por último con la pregunta que todos estáis deseando que responda nuestro chamán invitado. Después de dos horas de entrevista, amigo, la gente quiere saber si, cuando haces tus pócimas mágicas, la raíz de secoya la cortas en dados o en juliana" "En juliana, siempre en juliana, así la pócima adquiere antes las propiedades". "Pues ha sido una larga entrevista pero se nos han quedado cosas en el tintero, ¿querrías volver la semana que viene?" "Claro que sí, la semana que viene vuelvo y despejo todas las dudas que hayan quedado hoy." "Aquí te esperamos, muchas gracias". "Gracias a vosotros". (Sintonía) "Ya estamos de vuelta, a punto de terminar el programa de hoy, pero antes queremos saludar a una persona con muy mala suerte, tanta que un día fue a un pajar y se clavó la aguja, pero antes de abrir la puerta. Buenas noches" "Buenas noches a ti, Íker Jiménez y todo tu equipo, es un placer estar aquí y..." "No tenemos tiempo para más, amigo, gracias por venir". "¿Ya está? ¿Pero podré volver la semana que viene a contar mi caso, ¿no?" "Lo sentimos, tenemos ya todo cubierto hasta... el año que viene, vuelva entonces. Y a vosotros, amigos de lo paranormal y lo desconocido, os emplazamos para la semana que viene..."

- Vaya, justo se tiene que terminar la batería ahora. Y encima empieza a refrescar. ¿Tienes algo para taparte?
- No- contestó ella mientras trataba de acurrucarse en el banco para no tener tanto frío-. Vi la previsión del tiempo esta mañana y dijeron que haría calor, luego recordé que lo dijo el hombre del tiempo al que van a echar de la televisión por recortes de personal y se dedica a dar la previsión casi al azar. Y no he traído nada para abrigarme.
- Ven, vamos a compartir mi manta, cabemos los dos. Así no tendremos frío.
Y así estuvieron toda la noche. En cierto momento, él preguntó cuánto tiempo iban a estar así. Ella respondió:
- Pues como mínimo hasta la semana que viene, tenemos que defender nuestro lugar para cantar.
- Me quedo contigo, la semana que viene estaré aquí contigo... para defender el patrimonio, quería decir.
- Oh, qué mono...

viernes, 2 de febrero de 2018

Microcrónica literaria de la 4ª noche de Preliminares del #COMBA2018

- Hay que reconocer que esta youtuber tiene su gracia. Siempre que puedo, veo un vídeo suyo y no está mal, pero nunca la valoran lo suficiente y no hace una continuación. Eso sí, no se desanima y siempre vuelve con un tema nuevo tras un tiempo.
- ¿Y crees que de este último vídeo sí hará segunda parte? Yo, por si no lo sabes, soy bastante desconfiado y no veo buen futuro.
- Ya sé, ya sé que eres bastante desconfiado, lo sé desde el momento en que te conocí, ¿te acuerdas? Te pedí un trozo de plastilina diciéndote que te lo devolvería después y no me lo querías dar.
- Sí, me acuerdo, y también recuerdo que no me lo devolviste. ¡Así que tenía razón! Y me temo que con lo de la youtuber también la tenga.
- ¿Quieres algo para picar antes de irnos?
- ¿Qué tienes?
- Pues espera que mire- el single que vivía solo se fue a la cocina y abrió el frigorífico-. Pues tengo albóndigas, croquetas, ensalada, canelones, macarrones carbonara, macarrones a la boloñesa, pollo empanado, boquerones fritos, paella...
- ¿Me estás leyendo la carta del bar de la esquina? No me creo que tengas todo eso.
- Ven a mirarlo tú.
- Anda, es verdad. ¿Y todo esto?
- Vino mi madre esta mañana y me lo trajo. Y se llevó un montón porque no me cabían y no quería echarlos a perder.
- Tu madre es una crack. Al principio no me fiaba de ella, pero vi que tenía cosas de madre moderna, pero también de madre antigua entrañable. Va a spinning con su iPod pero escuchando a Manolo Escobar y Juanita Reina. ¿Viene mucho por aquí?
- Más de lo que quisiera, me gusta vivir solo y tener el para mí, pero es mi madre. Viene todas las semanas, y la semana que viene seguro que vendrá otra vez.
- Sobre eso no voy a desconfiar.
- ¿Nos vamos? Tengo que preparar el escenario y hacer la prueba de sonido.
- Sí, vamos. Fíjate que no tenía la más mínima esperanza en que lo consiguieras y aquí estás, a punto de dar tu primer concierto.
- Bueno, bueno, van a ser unas canciones en la bocatería del parque, pero por algo se empieza. De hecho, seguro que, cuando me oigan que no lo hago mal a pesar de ser novato, también me contratarán para cantar la semana que viene en alguna tienda de golosinas.
- De eso solo desconfío un pelín. Pero allí estaré la semana que viene para verlo.
- ¿Vendrá también Juan? ¿O tenía excavación estos días?
- No creo que llegue. Sí tenía una obra que parar, pero acababa hoy y se cogía vacaciones.
- Es la vida del arqueólogo. Sabe lo mucho que me gustaría que hubiera venido, pero allá él con su conciencia. Aunque no creo ni que tenga, o, de tenerla, estará de juerga todo el día y no sé si estará en condiciones de venir tampoco.
- Venga, venga, vamos. No te preocupes, cuando saques el primer disco, no se lo regales y en paz.
- ¿Primer disco? Permíteme que desconfíe...
- Jaja, aprendes rápido.

jueves, 1 de febrero de 2018

Microcrónica literaria de la 3ª noche de Preliminares del #COMBA2018

- Y a continuación, la persona que nos va a llevar a ser la mejor Comunidad, o país, o continente... no tenemos muy claro qué entidad geográfica seremos... Lo dicho, con todos ustedes... ¡Nuestro Presidente!
Una gran ovación se extendió por el pabellón, todo el público en pie, jaleando. ¿Todo? ¡No! Un tipo de negro, con más cejas que Frida Kahlo seguía sentado, de brazos cruzados, escuchando y esperando su momento.
- ¡Gracias, compañeros y compañeras! ¡Gracias por vuestros aplausos y ánimos! Ayer era camarero, hoy Presidente, quién sabe qué seré mañana. Todos pensábamos que solo iba a estar una legislatura, pero viendo la inesperada acogida, puede que remotamente llegue a plantearme otra o, si acaso, volver más adelante con más experiencia. Y también, que sepáis que... ¿sí?- mensaje por el pinganillo de su director de campaña- ¿seguro? Pero les romperé el corazón... está bien, se lo digo... ¡Compañeros, compañeras!, una mala noticia: me informan de que se ha terminado el catering de esponjillas y gominolas que teníamos para vosotros. Por lo visto, no lo preparamos del todo bien, se han acabado y no volveremos a traer más. ¡Lo siento!
Lejos de enfadarse, el público se volvió a poner en pie, dando ánimos. ¿Todo? ¡No! El tipo con el pelo lamido por una vaca y gesto de estar chupando un limón se levantó también, pero para quejarse mientras se iba:
- Encima del escándalo que montáis no hay para comer, anda ya, que solo queréis juerga, cachondeo y ruido. No has prometido eliminar todas las fiestas, olvídate de mi apoyo, ahí os quedáis.

Se marchó buscando el mejor sitio para estar tranquilo y sin ruidos: la iglesia. Pero no para rezar, solo para sentarse a mirar y escapar del "bullicio" de aquella tranquila avenida.

Pero no encontró lo que buscaba: dos bancos más adelante, había una señora rezando en voz alta un rosario; a su derecha, otras dos señoras parloteando de sus cosas; detrás un señor que se había dormido y roncaba como un cerdo... Enfadado, se dirigió al cura:
- Quiero hablar con el responsable.
- Yo soy el sacerdote, ¿qué deseas, hijo?
- No, contigo no, con tu superior.
- ¿El obispo?
- No, con Dios.
- ¿Con Dios? Él ahora no está, o sea, sí está, en todas partes y estará hasta el final. Pero yo soy su representante, si hablas conmigo es como si hablases con Él.
- ¿Seguro?
- Que sí, jediondo, que sí...
- ¿Qué me has llamado?
- Nada, nada. ¿Qué me tenías que decir?
- Que aquí no se puede estar, hay ruidos por todas partes. Hasta que eso no se arregle, me pienso quedar aquí, en forma de protesta.
- Esta iglesia está siempre abierta. No hay problema en que te quedes, hijo. Dios, en su gran misericordia, acoge a todo el mundo en su casa.
- Encima palabras raras. Pues aclarado, me pienso quedar aquí al menos hasta el final de la semana que viene. Díselo a tu superior.
- Tranquilo, Dios se quedará también ese tiempo, lo comprobará él mismo. Hijo, ¿te puedes ir en paz de una vez?

miércoles, 31 de enero de 2018

Microcrónica literaria de la 2ª noche de Preliminares del #COMBA2018

No fue una buena mañana para él. Como cada sábado, esperaba como un loco a que dieran las nueve de la mañana, hora a la que abría el kiosko de la esquina. ¿Para comprar el periódico? ¿Alguna revista? ¿Unos chicles? No, el siguiente fascículo de una colección que le encantaba: novelas de aventuras.

- ¿Ha llegado ya el nuevo libro? Estoy deseando leerlo.
- Sí, aquí tienes, "Moby Dick". Pero lamento decirle que es el último de la colección, la semana que viene ya no habrá más. No han tenido la buena acogida que se esperaba.
- Vaya, una lástima, me releeré los que ya tengo. Gracias, buenos días.

Caminaba distraído, algo triste, cuando levantó la cabeza y vio que estaba apunto de chocarse contra una chica de pelo corto y ropa poco femenina. Al dar un paso a un lado para apartarse, la chica se le encaró y le gritó:
- ¿Qué crees que están haciendo?
- Pues... apartarme para que no nos choquemos.
- Ya, ¿y por qué te tienes que apartar tú? ¿No me puedo apartar yo? Es porque soy la mujer, ¿verdad? Y los machistas como vosotros os creéis que no podemos cuidarnos nosotras solas, ¿no? Por culpa de gente como vosotros tenemos que defender que somos feministas. Da gracias que no te voy a denunciar.
- Pero...
- ¿Y me contestas? Anda, tira, tira. Que te voy a estar vigilando durante una semana para que no te pases ni un pelo. ¡No, ni me mires!

Aún con cara de incredulidad, nuestro protagonista siguió su camino. Su siguiente parada era el puesto de cupones, ahí sabía que no tendría mala suerte o, al menos, no tanta mala suerte como el 99% de los otros jugadores. Tuvo que esperar porque había otro hombre delante, un hombre que estaba comprando muchos cupones. Demasiados. Su aspecto era de millonario, como si ya hubiese ganado la Lotería antes y lo quisiera demostrar con ropa elegante y un fajo de billetes asomando por el bolsillo. Y ahora estaba comprando todos los cupones para volverla a ganar. Y seguramente la semana siguiente volvería a probar suerte y quién sabe si dos veces...
Miraba al millonario alejarse con un sobre lleno mientras él le hacia gestos al vendedor para que le diera uno. A la quinta vez se dio cuenta de que era ciego y se lo pidió de palabra.
- Uno que acabe en ocho, por favor.
- Lo lamento, ya no me quedan, ese señor se los llevó todos. ¿Qué le parece? La primera vez que vengo, vendo todo y ya me puedo ir y no volver hasta dentro de un año. Total, para lo que hay que ver en esta vida...- y dando media vuelta, se marchó.

"Se acaba mi colección de libros preferida, me amenaza una feminista y encima no puedo ni comprar un mísero cupón al pobre ciego porque se lo ha llevado todo un millonario manirroto... ¡estoy a punto de cometer una loc...!"
- ¡Alto!
- ¿Quién es? ¿Quién habla?
- Aquí arriba.
- ¿Arriba? ¿Eres Dios?
- No, idiota, aquí, a la derecha, en lo alto de la escalera.
Vio un señor, vestido de blanco, con sombrero y bastón que le habló con voz firme y armoniosa:
- Me ha parecido que querías cometer alguna locura. Ni se te ocurra. Debes mantener la Dignidad y la cordura, debes ser íntegro y buscar dentro de ti ese paraíso que te dé la paz y la tranquilidad. ¿Quieres subir? Aquí lo encontrarás
- Hummm, suena bien lo que dice, pero ya se me pasó el mosqueo. Gracias. Respiraré hondo y me iré a casa.
- Está bien, pero, para lo que necesites, aquí me tendrás durante esta semana y la siguiente.

Miró el reloj y solo eran las diez. Había pasado la hora más rara de su vida. Se marchó a casa pensando que, para redondearlo, solo faltaba que le cayese un melón en la cabeza...

martes, 30 de enero de 2018

Microcrónica literaria de la 1ª noche de Preliminares del #COMBA2018

- Un café solo, por favor.
Qué maravilla de lunes, he salido pronto de trabajar, no parece que estemos en invierno y hay una mesa vacía en mi terraza preferida, ¿qué más puedo pedir?

Lamentablemente, no todo puede salir perfecto. Yo buscando tranquilidad, escuchar el canto de los pájaros, que me acaricie la suave brisa... y justo tiene que empezar su turno un obrero, al que veo venir con una taladradora. Estoy a punto de levantarme e irme cuando veo que no es un obrero: es un arqueólogo que mira los planos, mira el suelo, niega con la cabeza, desecha la taladradora y empieza a cavar con una pequeña pala, con mucho mimo y cuidado.
- Oiga, ¿va a usar la taladradora?
- No, por dios, no se me ocurriría, esta tierra se merece respeto, hay que tratarla con delicadeza y cariño. Solo así podremos extraer sus verdaderas riquezas. No sé qué estoy buscando, pero seguro que algo encontraré. Como mínimo tendré otro día más para excavar.
- Pues que tenga mucha suerte.

Viendo que el arqueólogo no iba a perturbar mucho mi tranquilidad, me puse a observar una curiosa pareja. Deduje que eran madre e hijo, pero su interacción era de lo más extraña: ella tratando de hablarle a grito pelado y él mirando a chicas... bueno, a señoras ya entradas en años, como añorando un largo amor recién terminado... Dios mío... Él parecía que tenía lumbalgia de cargar, ella seguía gritando. Él riñendo a un niño que tiraba gusanitos a los pájaros y la madre... pues gritando.
- Su café
- Muchas gracias, por cierto, ¿sabe si esos dos se van a quedar mucho tiempo?
- Vienen mucho por aquí, es común verlos. Si pasa la semana que viene por aquí, los verá también.

No me dejó muy tranquilo. Ya que se me había despertado la vena cotilla, me centré en observar durante un buen rato a otra mesa, con otra extraña pareja. Dos amigos, antagónicos totalmente. En los diez minutos que estuve escuchando, dieron un repaso a toda la actualidad y creo que no se pusieron de acuerdo ni una sola vez. Uno decía "blanco", el otro "negro"; uno "derecha", el otro "izquierda"; uno "Real Madrid", el otro "Barcelona"... y así con todo. Por un momento temí que fueran a acabar mal, pero todo lo contrario. Se levantaron para marcharse, se dieron un abrazo y se despidieron con un "la semana que viene nos vemos de nuevo, ¿no?" "Claro, amigo, aquí estaremos". Curiosos personajes.

Decidí que era el momento de marcharme, pedí la cuenta, pagué el café con la última moneda que me quedaba y me levanté. Justo en ese momento, se me acerca un hombre bastante estrafalario con pintas de mendigo algo loco, con un mono a cuestas y unos andares algo sospechosos. Sus intenciones solo eran las de pedirme una moneda y le dije que acaba de usar la última. No se lo debió creer: tanta gente habría usado la misma excusa... Por curiosidad le pregunté de dónde era y me dijo que de aquí y de allá, que esos días estaba en aquella plaza, pero que la semana que viene seguramente estuviera en otro lado. Me conmovió su amor a la ciudad, pero no pude hacer más por él, y seguramente tardáramos en encontrarnos.

Emprendí el camino a casa, recordando la tarde que había pasado, muy original, había conocido a gente muy variopinta a la que no me importaría volver a ver. Aunque para eso tenga que esperar una semana entera.

miércoles, 17 de agosto de 2016

Nuestras murgas en los Juegos Olímpicos

Buenas noches, amigos carnavaleros.

¿Cómo va ese verano? Esperamos que estéis cargando pilas y cogiendo ideas para que el próximo febrero sea espectacular.

Os confesaremos que nosotros nos estamos distrayendo con los Juegos Olímpicos y que estamos muy sorprendidos de que todas, repetimos, todas las murgas del pasado Concurso 2016 estén presentes en Río de Janeiro, de una forma o de otra, con el equipo español. Sí, a algunos ha sido difícil verlos, por eso os vamos a hacer una lista de las ocupaciones de cada una de ellas dentro de los Juegos:

Los más fáciles de ver han sido Los Camballotas, que están participando en muchas de las pruebas como natación, esgrima, atletismo… lástima que no se han prodigado por los puestos altos. Junto a ellos, también compiten en las regatas de vela un grupo con mucha experiencia,  La Leyenda de la Nave de los Desertores. La nómina de atletas la completa Pixa a la Fulaneska en tiro al plato, aunque ellos hubieran preferido disparar a algo con vida.

Sin embargo, habréis echado en falta ver participación en deportes como voleibol, fútbol o pentatlón, ¿verdad? La culpa ha sido de Los Zarigüellas y de Las Sospechosas, pues ellos se encargaron de hacer las inscripciones, se liaron, lo fueron dejando para el día siguiente, y al final no se hicieron.
Otro aspecto muy importante en unos Juegos Olímpicos es la buena alimentación. De eso se encargan las murgas Los Indecisos y La Caidita, que cada día a las siete de la mañana proveen de suculentos dulces los restaurantes de nuestros deportistas. Al finalizar la hora del desayuno todas las bandejas tienen que quedar perfectamente limpias para el día siguiente, por supuesto de esto se encarga A Contragolpe, para reponer fuerzas tras su paseo de media mañana (ocho minutos y medio a velocidad media-baja).

Tras el esfuerzo de la competición es obligatoria una buena recuperación a base de masajes y de reposición de  líquidos. Y ahí están nuestras murgas para ayudar: KRMA y Los Espantaperros se encargan de que el sueño de estos atletas sea reparador. A esto también ayudan Los 3W, pues se encargan de hablar de Religión a los deportistas consiguen que se queden dormidos en menos que canta un gallo. Ah, y no podemos olvidar la labor fundamental de otra de nuestras agrupaciones pacenses: mientras los deportistas se dejan la piel, Pa 4 Días deja la Villa Olímpica como los chorros del oro, mejor de cómo la dejaron los propios brasileños…

Hemos observado que en  las gradas de las pistas y estadios hay un gran ambiente y una animación excepcional. Por supuesto, esto también se ha exportado desde Badajoz. Murgas como Los Chungos (con sus bailes que contagian a todo el mundo), Yo No Salgo (que dan el espectáculo allá donde van), Los Mirinda (que a elegancia no les gana nadie y apoyan a cualquier español aunque vaya perdiendo de paliza) y Trotamundos (que no sé cómo se lo montan pero están en todas las pruebas, se nota que están acostumbrados a los desplazamientos), se encargan de que nuestros deportistas no dejen de sentir el calor del público.

¿Habéis visto lo elegantes que van todos este año, comparados con el esperpento de Londres? Eso es porque dos de nuestras murgas se han repartido el diseño de las equipaciones: Marwan se encargó de los trajes de la inauguración y de equipo de hípica; mientras que a Serendipity les debemos los chándales y el resto de ropa deportiva, ¡y todo les ha salido muy bien de precio!
Un aspecto muy importante en este tipo de acontecimientos es la seguridad y, cómo no, también hay varias murgas responsables de ello, a saber: Los Hechiceros controlan desde el aire que todo se desarrolle con normalidad; a Los Chalaos se les ha encomendado la labor de custodiar el botín de medallas que consiga nuestra delegación (por desgracia, aún no han tenido mucho trabajo…); Las ChimiXurris son las responsables de los robos, es decir, cada vez que se produce un robo en el recinto olímpico, van ellas y se lo vuelven a robar para dárselo a sus dueños, tras una comisión, claro… Y no podía faltar Ese es el Espíritu, a los que han encargado los controles antidopaje a horas intempestivas de la madrugada (han tenido que diversificar su labor ya que no les dejan comerse a las niñas de la gimnasia artística).

Nuestras murgas también son protagonistas en un ámbito muy delicado como es el arbitraje. Por ejemplo, Los Water Closet son jueces en boxeo y lucha libre, deportes en los que el ganador lo deciden ellos y que nadie se atreva a llevares la contraria… Las Polichinelas se encargan de puntuar la natación sincronizada y la gimnasia rítmica de una manera muy peculiar: según van saliendo las participantes, les van criticando la música, el maquillaje, el maillot… todo eso lo apuntan y las que menos cosas tengan apuntadas son las ganadoras. Por último, Las Nenukas son las mejores a la hora de arbitrar deportes que requieren mucha precisión y buena vista, como decidir si una flecha ha dado en un círculo o en otro, o saber si un volante de bádminton ha rozado la línea o no.

Si nuestros deportistas están consiguiendo buenos resultados está siendo, en gran parte, gracias a La Galera, que ha estado los últimos meses de gira por muchos países, aprovechando para espiar a los rivales y conocer sus tácticas y métodos de entrenamiento. Esto ha sido vital para  atacar sus debilidades.

Los niños de Al Maridi se pueden considerar unos privilegiados por haber podido ganar una beca como grandes promesas del futuro para vivir los Juegos en Río. Eso sí, o se ponen a régimen, o los únicos deportes en los que van a destacar son tiro y halterofilia.


Finalmente, no podemos olvidarnos de los que han hecho posible que todas nuestras murgas puedan estar en Brasil, los que tienen el dinero por castigo y han sufragado todos los gastos del desplazamiento, alojamiento y manutención: Los Taifas.


Esperamos que os haya gustado esta pequeña licencia carnavalera, que demuestra que no podemos olvidarnos de nuestras agrupaciones ni a altas horas de la madrugada, viendo deportes.

Saludos.